jueves, 18 de junio de 2015

CREENCIAS LIMITANTES O LIMITADORAS

Ruth Puerta Hurtado
Alexia Gudiño Lozada

Alguna vez te has preguntado por qué las personas discuten, difieren en sus opiniones y pensamientos y en el peor de los casos hasta pelean, por qué tenemos distintos gustos o preferencias,  por qué cada quien cree tener la razón y el correcto pensar en todo; esto no es más que el producto de las creencias que llevamos cada uno de nosotros en los pensamientos.

¿Qué son las creencias?

Son el conjunto de afirmaciones personales, que conllevan a un individuo a dar por cierto un hecho o suceso, considerándolo verdadero y sintiéndose conforme con el significado e interpretación que le da.

¿Qué se entiende por limitante?

Establecer límites, fronteras, barreras, abstenerse de accionar o realizar algo.

¿Qué son Las Creencias limitantes?

Son las convicciones que tenemos de algo y nos hacen ver las situaciones de una forma muy distinta a como realmente lo son, regulando nuestros pensamientos a través de ideas equivocas, negativas y hasta falsas; sobre nosotros, sobre otras personas, sobre las cosas, sobre las situaciones, sobre el presente y el futuro, llevándonos a realizar suposiciones, prejuicios, determinando en algunas ocasiones nuestro sentir y pensar, porque nos predisponen.    

Las creencias limitadoras son parte de la estructura mental "sistema operativo" o programación, bajo los que opera el ser humano y su relación con nuestro "mapa" personal de percibir el mundo, son nuestros paradigmas más personales. El sistema operativo está formado por creencias, cultura, tabúes, tradiciones, etc. estas no son más que certezas que damos por hechas, que nos guían sin ser conscientes de ello y que nos hacen actuar de un modo.

Todos los aspectos que mencionamos anteriormente actúan creando en nosotros, nuestra realidad, esa realidad la percibimos a través de nuestros filtros, los cuales hemos acumulado desde el nacimiento, creando en nosotros una especie de mapa de mundo de la realidad, cada ser humano tiene su particular forma de crear ese mapa de mundo o crear su realidad desde su perspectiva.

Podemos decir que nuestro sistema de creencias es una especie de conjuntos o normas bajo las cuales vivimos, son nuestra capacidad de conseguir cosas, así como de evitarlas; es por ello que dos personas que se encuentren bajo una misma circunstancia percibirán cosas distintas y tendrán diferentes reacciones, por ejemplo cuando una  relación de pareja llega a su final, quizás uno de los dos  sienta que, se abrirá una puerta rumbo a la felicidad, que existe otra oportunidad para no cometer los mismos errores, ni actuar de la misma manera, es posible que se plantee nuevas metas, nuevos proyectos, y que el otro  individuo según su percepción, sienta que, es un fracasado, que es el fin del mundo, que no tiene suerte en el amor, etc. En ese ejemplo cada quien creó su propia realidad. Nuestros miedos son uno de los aspectos que a través de las emociones nos crean límites.  

Las creencias limitadoras nos hacen actuar diferente a los demás; un individuo  puedo creer que Dios no existe y actuará en cuanto a las creencias religiosas y fe de una manera distinta con respecto a quien cree en Dios y profesa una religión.

Las creencias limitantes no son inamovibles ni irreversibles, ellas cambian como resultado de nuevas experiencias, aprendizajes, cambio de hábitos y evolución del pensamiento, por ejemplo: anteriormente en el siglo IXX una mujer que no llegase virgen al matrimonio era mal vista por la sociedad y despreciada por su pareja, hoy día ocurre todo lo contrario, una mujer que todavía a los veinte o treinta años permanece virgen se siente fuera de contexto de la sociedad actual, pudiera ser víctima de burlas, acosos, críticas  y cuestionamientos.

¿A qué se deben?

A los aprendizajes adquiridos desde nuestra niñez, a todas aquellas experiencias que no hayan sido agradables para nosotros o para quienes nos rodean; por no haberse obtenido los resultados esperados y deseados, incluso las experiencias positivas pueden transformarse en limitantes, a las opiniones de todas las personas que nos rodean, tales como: familiares, amigos, colegas, compañeros de trabajo, vecinos, es decir, a todo nuestro entorno, a nuestra cultura, a nuestra religión, idiosincrasia, tabúes y a nuestros valores. Las creencias limitadoras son producto de las falsas afirmaciones, costumbres, tradiciones que llevamos con nosotros desde nuestro nacimiento y hasta de nuestros antepasados, se van transmitiendo  de generación en generación, convirtiéndose en paradigmas en mucho de los casos.




Ejemplos de algunas creencias limitantes:

Operadores mentales: no debería estar aquí, no tengo fuerza de voluntad para..., no soy apto para, no soy capaz de estudiar una carrera, no puedo adelgazar, ¿Qué pruebas tienes de ello?, ¿Qué te hace pensar eso?

Normalizaciones: los valores son creencias personales y constituyen por sí mismos "normalizaciones”, "por honor", "la felicidad es lo primero", "para ser alguien hay que estudiar mucho y ganar mucho dinero".

Causa y efecto: si intento montar mi propio negocio puedo fracasar, si fracaso seré el hazme reír de todos, si muestro afecto por mis hijos mis compañeros van a creer que soy débil, ¿Qué te hace creer eso?

Cuantificaciones Universales: "todos los políticos son unos sinvergüenza”, "siempre que voy a empezar algo no lo termino", "nunca tengo suerte con las parejas", ¿todos?, ¿nunca?, ¿siempre?

Ejecución perdida: "La letra con sangre entra", "quien bien te quiere te hace llorar", "más vale malo conocido que bueno por conocer".

¿Cómo nos afectan?

Nos afectan en todos los ámbitos de nuestras vidas, en nuestra salud, realización personal, en nuestras relaciones, en el amor, en lo laboral, y en general, todos los órdenes de nuestras vidas, nos impiden avanzar. Como consecuencia de la  serie de conocimientos que poseemos, el concepto y el significado que tenemos  de cada aspecto, llegamos a pensar que estamos haciendo la cosas bien, que no necesitamos dar más, que no podemos lograr o alcanzar objetivos, metas, propósitos y en el peor de los casos que no podemos cambiar una situación, por ejemplo: en el caso de una persona obesa con muchas patologías, ¿qué pudo haber llevado a esa persona hasta ese punto?, no es descabellado pensar que todo eso es producto de las creencias, quizás sus padres pensaron darle la mejor nutrición sobrealimentándolo, “creyendo” que le estaban haciendo un bien,  en el presente quizás  ese adulto en estado de obesidad está consciente de que esa alimentación brindada por sus padres no fue la más sana, y no ha logrado llegar al peso ideal por  sus creencias limitantes y, las cuales pudiesen ser las siguientes: no voy a lograr perder peso, no tengo fuerza de voluntad, no puedo mejorar mi salud, siempre seré un obeso. Estas constituyen la mayor barrera para alcanzar su objetivo (perder peso).


Sus consecuencias

Nos predisponen y sugestionan, controlan nuestros pensamientos, nuestro sentir y por ende nuestras acciones, en algunos casos no permiten que el individuo accione, modela el comportamiento hasta el punto de generar resultados negativos en las cosas que hacemos y hasta en nuestras vidas, son determinantes a la hora de tomar decisiones, generan estancamiento, no nos permiten avanzar o seguir a otro nivel, obstaculizan el cumplimiento de metas, no nos permiten alcanzar nuestros sueños, impiden nuestro éxito, influyen en nuestras relaciones, influyen en nuestra evolución y crecimiento personal, son perjudiciales, afectan nuestra autoestima, afectan la empatía.

Hoy día muchas personas son infelices, no se realizan, no logran sus metas, juzgan a otras personas; debido a estas creencias limitantes. Tenemos la creencia por ejemplo de que ser rico es malo, quizás este pensamiento se popularizó, debido a que, la Biblia establece lo siguiente: "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de Dios”.  Y se le ha dado una mala interpretación, muchos piensan que todos los ricos son personas malas, capitalistas, explotadoras, altivas, clasistas, discriminadoras  y que los pobres por el contrario son en su generalidad, buenos, humildes sencillos, honestos, justos, lo cual es totalmente erróneo; existen personas adineradas que comparten sus riquezas, son humildes y sencillas y existen personas pobres que cometen delitos, juzgan, son egoístas, etc.,  entonces,  ¿Un rico no merece ir al cielo y un pobre sí?, ¿A quienes afecta esto?,  ¿A los que creen en el cielo?, ¿A los religiosos?, ¿A los pobres?, ¿A los ricos?, en fin cada quien crea su propia realidad según sea la estructura de sus creencias limitantes.

En pleno siglo XXI muchas de estas creencias limitantes han sido superadas, otras siguen arraigadas, porque forman parte de las creencias de cada quien, de sus costumbres, de su crianza y forman su realidad. 

¿Cómo combatirlas?

1.- Reconociendo cuales son nuestras creencias limitantes.
2.- Aplicando autocoaching.
3.- Convirtiendo toda experiencia negativa en una experiencia positiva y sacando el mayor provecho de esas situaciones.
4.- Aplicando Programación Neurolingüística.
5.- Corrigiendo falsos tabúes, creencias, costumbres, tradiciones y fanatismos.
6.- Leyendo y actualizándonos.
7.- Aperturando nuestra mente a nuevos cambios.
8.- Creando nuevos hábitos.
9.- Con voluntad y acción, no sólo pensar, también hacer y accionar. 

martes, 16 de junio de 2015

DESDE MI YO

Judileth Gandica
Geraldine Zambrano
Karem Sierra
Olteo Falciatore
Rocío Alfonzo

Todos nos enfrentamos diariamente a retos, cambios, problemas, sacrificios, relaciones, miedos, proyectos y situaciones que se nos escapan de las manos, y muchas veces nos llenan de infinitas interrogantes a las que por sí solos no les hallamos dar respuestas. El Coaching es la disciplina que nos permite responder a esas interrogantes, es lo que ayuda a realizar los sueños y a convertir a las personas en lo que siempre desearon ser.

De acuerdo al Dr. David Rock, quien definió el Coaching como “el arte de sacar a la superficie la grandeza de las personas, de una manera que honra la integridad del espíritu humano. Se trata de una capacidad humana y es también una habilidad que se puede enseñar. Hoy día se ha convertido en una manera nueva de trabajar con las personas en un contexto integral y corporativo”.

De este modo, es una disciplina brinda un espacio conversacional que la gente puede usar siempre que lo necesite durante el tiempo que necesite, para múltiples aplicaciones prácticas, como lo son:

þ  Hacer un balance de nosotros mismos y adquirir más poder personal.
þ  Ayudarnos a trazar un objetivo consistente y realizar nuestro plan de acción personal.
þ  Elaborar planes profesionales para el futuro.
þ  Aprender a tomar mejores decisiones.
þ  Mejorar nuestras relaciones de pareja y afectivas.
þ  Ser líderes exitosos en tiempos de cambio e incertidumbre.
þ  Gestionar mejor nuestro tiempo para llegar a todo lo que necesitamos.
þ  Ser más creativos.
þ  Manejar nuestro cuerpo y nuestra voz para ser más impactantes y relacionarnos mejor, entre otras.

Por su parte, O’Connor afirma que “El Coaching contribuye a la toma de conciencia, faculta la elección y lleva al cambio, libera el potencial de la persona para maximizar su rendimiento, el Coaching más que enseñar, ayuda a aprender”.

Asumiendo esos conceptos que plantean el coaching como una herramienta humana, se debe entender que para poder lograr elevar a la superficie la grandeza de otro, se debe estar en la grandeza de uno mismo. De allí el concepto de comprender que quiere describir “desde mi yo”, cada individuo está lleno de bondades, virtudes, defectos, características propias de su personalidad nata o construida con las experiencias que le ha ofrecido la vida.
Es increíble el poder que tiene uno mismo, y que a veces desconocemos, cuando una persona decide acompañar a otra en el proceso de solucionar, mediar y orientar; se permite la opción de mejorar a sí mismo, de allí que para que alguien pueda llegar a ser Coach debe entenderse e interiorizar su propio Yo. Es poderosa la energía que emana de nuestro ser cuando se concentra en el proceso de guía o acompañante para la solución de los quiebres o dificultades que puedan tener quienes solicitan la respectiva orientación.

Por otra parte, la evolución del ser humano ha sido trascendental, tomando en cuenta que en la era moderna dentro del contexto de la globalización se ha minimizado la puesta en práctica de valores humanos, que logran un nivel de respeto entre todos, en el día a día, en sus hogares, trabajo, actividades deportivas, culturales, en fin, en la cotidianidad del ser.

Es por eso, que al emprender el maravilloso camino de ser coach, se debe asumir y tatuar en nuestra persona la responsabilidad de explorar nuestro ser; dicha exploración es necesaria para sanar y poder proyectar ese estado de bienestar que de una u otra forma va a atraer al coachado; no se puede ser coach sin antes conocer nuestras propias debilidades, sin haber puesto en práctica todas esas técnicas que el Coaching propone, sin haberse trazado algunos objetivos, sin haber apartado esas creencias limitadoras e instaurado creencias potenciadoras; todo actividad que realizamos emerge desde nuestra esencia humana, desde nuestras emociones, sentimientos y pensamientos.

Dicho de otro modo, al involucrar el coaching en nuestra vida, primero debemos conocer de qué se trata, aplicarlo en nosotros para luego poder aplicarlo en otras personas. Si no somos capaces de revisarnos, plantearnos objetivos orientados a cambios personales, actuar para alcanzarlos, verlos cristalizados y creer en que esa transformación puede ser persistente en el tiempo, ¿cómo vamos a pretender ver cambios en otras personas?, esta podría ser una pregunta poderosa a lo hora de tomar el coaching como profesión.

Es muy común escuchar a personas decir que cuando llegan a sus trabajos dejan los problemas en la casa, esto es algo totalmente falso. Los problemas siguen allí, en tu mente, no somos maquinas a las que le quitamos una pieza y sigue funcionando con el resto. Los pensamientos muchas veces nos abruman y los problemas tienden a meterse en ellos. La única manera de que una dificultad no afecte nuestro entorno es resolviéndola, lo mismo ocurre cuando decidimos ser coach, debemos resolver nuestros quiebres para que esto no afecte nuestra labor.

Con todo lo anterior, no se quiere dar a entender que el coach debe ser una persona perfecta, nadie lo es, pero si podemos mejorar día a día y transformarnos, si se escoge el coaching como profesión es porque se cree en el desarrollo de la persona, en la evolución; no somos estáticos, tenemos la capacidad de reflexionar y discernir que conductas son convenientes y nos ayudan a avanzar y cuales nos limitan o estancan en ese hueco de la resignación que muchas veces va acompañado de las frases “así nací” , “esto lo heredé de mi padre o madre” “yo siempre he sido asi”.

El coach trabaja para lograr cambios significativos en sus coachados, esto lo hace a través de las preguntas poderosas que lo que buscan es la reflexión para lograr la resolución de sus quiebres, es importante aclarar que no se debe intervenir de forma inducida en la solución de esas dificultades del otro, sino que se debe interiorizar lo percibido para que esa persona reflexione en su propio yo y se abra a mejorar los quiebres que le hicieron llegar a donde se encuentra.

En virtud de lo anterior, la mayor facultad del coach está en que nunca deberá aconsejar o juzgar los objetivos, los valores, las actividades o los tiempos; él sólo es un espectador que, con base en la información recabada a través del diálogo, ayuda a que sea él mismo coachado quien establezca los objetivos, exprese sus valores, proponga sus actividades, fije los tiempos para lograr el cambio deseado y establezca los criterios de medición de éxito o fracaso de las actividades desarrolladas: arma todo el escenario del antes, durante y después.

En este sentido, la consciencia de mi yo como coach, debe estar clara, transparente y activa, dispuesta y abierta, plenamente consciente, se debe generar una relación espontánea, que sea algo no forzado, permitiendo la interacción y objetividad de la situación del otro para así poder a través de la escucha activa comprender y dar las herramientas que lleven al logro de las metas.

La esencia del Coaching es ayudar a las personas a cambiar de la forma que deseen, y a su vez, a dirigirse en la dirección que quieren tomar; apoya a las personas en diferentes niveles para que logren sus metas. El coaching es una herramienta clave de gestión del talento humano, es una disciplina nueva que acerca a los individuos al logro de objetivos, permitiendo un decidido desarrollo personal.

Por otro lado La International Coach Federation, la asociación más grande de coaches en el mundo definió el Coaching como: “Relación profesional continuada que ayuda a que las personas produzcan resultados extraordinarios en sus vidas, carreras, negocios u organizaciones. A través de este proceso de coaching, los clientes ahondan en su aprendizaje, mejoran su desempeño y refuerzan su calidad de vida”.

Reconociendo este concepto y después de haber  practicado el coaching, observaremos cambios innumerables en nuestra vida, ya que conoceremos a ciencia cierta las habilidades y fortalezas con las que contamos, reforzando nuestra seguridad y autoestima. Conoceremos algo nuevo y diferente, lo cual nos lleva a pensar profundamente, reconocer y aceptar debilidades y fortalezas, direccionándolas al lugar donde se quiere ir. Nos daremos cuenta cuan capaces podemos llegar a ser y todo lo que podemos lograr si nos apoyamos en todas esas ganas de cambiar y ser mejor cada día. Es descubrir un nuevo mundo dentro de cada uno, un mundo que jamás imaginamos ni soñamos.

Es fascinante todo lo que ocurre al momento de hablar de Coaching, abre tantas nuevas posibilidades que en algún momento sentimos fuera de nuestro alcance. Generar aprendizaje es el gran desafío que enfrenta el Coaching; es una puerta que nos invita a mirar desde el yo interior, a descubrirnos, desafiarnos y desde ahí, a transformarnos para poder construir un futuro distinto partiendo del quién queremos ser y dónde queremos estar.

En el Coaching lo importante son las personas y éstas necesitan ayuda no para limitar su potencial sino para desarrollarlo y potenciarlo. Se trata de una disciplina emergente que trabaja en la facilitación de los procesos de desarrollo de las personas, en la evolución profesional, en los tránsitos de la carrera laboral, en el logro de objetivos, en la disolución de obstáculos para el crecimiento personal y en la búsqueda del mejoramiento de los niveles de rendimiento.

Vivir con el Coaching nos abre un abanico de oportunidades, nos permite acompañar, guiar y direccionar a otras personas para que logren objetivos y metas, nos ayuda descubrir todas esas habilidades potenciadoras con la que cuentan y a la vez que descubran cosas nuevas.

“Ayer era inteligente y quería cambiar el mundo. 
Hoy soy sabio y quiero cambiarme a mí mismo”
Rumi

sábado, 16 de mayo de 2015

RAPPORT: EL ARTE DE CREAR SINTONíA EN EL ENCUENTRO.

Betzabeth Riera
                                                                                                                Coromoto Ponte 
                                                                                                                 Eliana Salazar 
                                                                                                                 Jimmy González
                                                                                                                 Ruth Rodríguez
                                                                                                               Sonia Carreño

Sentir proximidad con otra persona es una virtud sutil y hermosa, qué requiere de hilos finos de ejercitación y entendimiento para lograr su máximo estado de comprensión, de expresión visible en los sentimientos humanos, así  como los personales  sin obviar todas las cosas que rodean el conglomerado del entorno.

Es como con una  mirada, un gesto, una palabra, un aroma, un contacto físico  que logra despertar por segundos en su compleja esencia, desconocida y a la vez excitante, la presencia de sentirse en ese lugar del otro. Que en algún momento y al transcurrir libera esos contenidos inconscientes  que nos permitan  fluir  y que se vuelven cada vez más visibles hasta adquirir formas.

Nada nos introduce más en el otro, que ir tejiendo, con cada uno de los sentidos: el olfato, La vista, el tacto  todo un entramado de estructuras que se cruzan invisibles hasta formar una obra. Por lo tanto, el ser humano no sólo ve con los ojos, ya que estos sirven  de herramientas de conquista de imágenes las cuales son producidas por diferentes intensidades de luminosidad que son convertidas y estructuradas en la corteza cerebral de acuerdo a los patrones generalmente aceptados por el individuo que experimenta el sentido de la visión y los cuales dependen de su nivel de conciencia y conocimiento. Se ve sólo lo que se quiere ver y se conoce. Cabe destacar entonces, que el Rapport se puede considerar como el “arte” en la comunicación entre dos personas creando sintonía.

Este término Rapport significa "simpatía", "concordancia" y en el primer encuentro lo que se hará será crear un ambiente de relajación, para disminuir las tensiones que nuestro coachado pueda tener, al saber que será cuestionado, en pocas palabras "romper el hielo" mostrándose cordial y amistoso, ya que es sumamente importante que fluya en total acompasamiento la relación con el coach desde el inicio hasta el final, para el logro de los resultados deseados, porque  de esto dependerá el desarrollo del modelo a seguir.

Asimismo, cuando hacemos empatía  con la otra persona, logramos entender sus pensamientos, sentimientos y movimientos corporales, ayudando al cliente, a crear confianza en sí mismo,  para que éste pueda adecuarse y tener la disposición de comunicarse adecuadamente en un estado de confort y agradable para él.

En Coaching esta fase es muy importante, puesto que el Rapport tiene como propósito relajar al coachado, librarlo de tensiones, ya que esto servirá para que nos proporcione toda la información personal que como coach o entrevistador deseamos, y si no lo introducimos a un ambiente de relajación se corre el riesgo que se sienta presionado, y no  nos de la idea de la respuesta a  las preguntas que le haremosEl Rapport es una verdadera comunicación entre el inconsciente de la otra persona y la comunicación no verbal.

Paolo Abozzi (1997), afirma "Cuando hablo con alguien no sólo escucho lo que dice la boca, si no que escucho lo que su cuerpo quiere expresar de forma no verbal". De esta manera el lenguaje corporal, se pone de manifiesto en las  formas como están diciendo las cosas, respetando esa barrera personal invisible y demostrando la atención en la otra persona.

Solo el 7% de la comunicación es verbal y el restante 93% no verbal. El lenguaje articulado nos diferencia del resto de animales y supone un gran avance en nuestro desarrollo cognitivo: ya no es necesario copiar la conducta, se transmite oralmente. Este hecho es bien relevante, porque solamente el contacto de una mano o una expresión oportuna con la otra persona  puede expresar el más ávido y directo mensaje.

Actualmente el termino referido (RAPPORT), se  utiliza con mucha frecuencia por los que se especializan en neurolingüística y por quienes trabajan con grandes o pequeños grupos de personas y quieren tener una mejor participación equitativa y de empatía con los miembros de sus grupos, con la finalidad de entrar en sintonía. Es más quedar signos, es la entrega de nosotros mismos hacia el otro, es ir descubriéndonos en la sinceridad, es vernos en el espejo con cuidado y confianza.

Miguel Mardes (2012), hace mención de tres pasos a seguir:
Paso I: Estado interno estar atentos si la persona está nerviosa, seria, tranquila o dudosa. Paso II: Fisiología seguir sus movimientos o imitarlos de manera sutil creando afinidad. PASOIII: tomar en cuenta el volumen y la velocidad de su tono de voz a la hora de lograr el Rapport.
Para llevar a cabo la técnica del Rapport se debe estar muy atento con el coachado durante la comunicación, por lo cual debes observar lo siguiente:
1.- Haz que las palabras que utilizas al cuestionar, contestar u opinar correspondan y sean las mismas o parecidas a las de él. Escucha al coachado e inmediatamente contéstale con las mismas palabras con las que él te ha hablado evitando que la conversación se desvíe, pues está centrada con las mismas palabras que suenan como un eco y que a la persona que las dice, la hacen pensar sobre ellas ya que las está escuchando a través de ti.
2.- Reflejar postura. Esto quiere decir que tienes que corresponder a sus movimientos y a sus gesticulaciones. Así como correspondes con las mismas palabras, también hazlo con tu cuerpo. Si él cruza o descruza la pierna, si se hace hacia delante, si se toca el cabello, si sonríe, si mueve la cabeza hacia un lado, si mueve los ojos hacia un lado en particular, debes hacer lo mismo con discreción y delicadeza. No se trata de imitar sino de corresponder a su lenguaje corporal de una manera sutil.
3.- Igualar la respiración, acompasando la postura, gestos, movimientos oculares, tono de voz y velocidad, como así también con los movimientos faciales y corporales el volumen y tono de voz que él está utilizando.
4.-Durante la conversación, conscientemente, debe hacerse algún movimiento diferente a los del coachado, y si él corresponde a éste, esto quiere decir que el puente de la comunicación ya está tendido, es decir, se ha logrado una sintonía o empatía entre Coach y coachado. De alguna manera logramos meternos en los zapatos del otro.
Otro objetivo de esta técnica es crear una conexión para que el Coach pueda tomar liderazgo y establecer una comunicación fluida entre ambos sin que el coachado sepa que está sucediendo.

En este proceso de adoptar el comportamiento del coachado con el cual nos queremos comunicar, se logra la sintonía o empatía debido a que  el inconsciente lo está captando y no existirá distracción en la escucha ni tampoco dialogo interno por parte del Coach.
En el transcurrir del contacto de adaptación del Coach y su cliente, se produce la habilidad de sintonizarnos con el otro a través de la decodificación de sus mapas y modelos mentales para entrar en conexiones empáticas.

Ana Chourio (2012), afirma "La habilidad de sintonizarnos con el otro a través de la decodificación de sus mapas y sus modelos mentales le llamamos Rapport”. Es el entendimiento  mutuo, la adaptación al otro asumiendo su propio compás lo que hace que se puedan ubicar los puntos de contacto para así poder mantener  una sintonía que sea capaz de alcanzar una mayor fluidez al momento  del encuentro.

Aprender esta técnica al principio puede resultar un poco complicada porque lo que se hace tiene que hacerse de una manera consciente, pero luego se comienza a automatizar creando un vínculo poderoso con el coach  para así guiarle a que encuentre las herramientas de la solución de su problema o quiebre.

Entonces se puede afirmar, que el Rapport en Coaching es como el anverso y reverso de una misma moneda y se complementan en cuanto a los objetivos del desarrollo de la comunicación entre dos  personas, sacando lo mejor de cada una y llegando hasta donde te propongas llegar.  Es una técnica que permite crear un enlace con el inconsciente de las otras personas para luego guiarlas y cambiarles de estado emocional, seducir, cautivar y en general, para liderar la comunicación asertiva que es un arte que pocos tienen, y de sólo pensar que pudiésemos comunicarnos al 100% con los demás, el mundo sería otro creando un clima de trabajo o familiar agradable y participativo sin envidias, juicios y mal entendidos.

Es así como la clave para establecer Rapport en un primer encuentro,  será la habilidad del coach de entrar en el mundo de la otra persona asumiendo un estado mental similar, viendo  las cosas desde su perspectiva, sentir como siente el coachado, entender mejor de donde viene, teniendo como resultado una mejor comunicación para el  logro de los objetivos del Coaching.

Cabe preguntarse, como saber si hubo Rapport? La respuesta parece indicar que mientras más buscamos sutilmente parecernos a la otra persona y nos sentimos bien con su compañía,  podemos decir que hay sintonía o Rapport.

Finalmente, hacemos alusiva la reflexión de Mahatma Gandhi (1869-1948) que dice: “Cuida tus Pensamientos, porque se volverán Actos. Cuida tus Actos, porque se harán Costumbre. Cuida tus Costumbres, porque formarán tu Carácter. Cuida tu Carácter, porque formará tu Destino. Y tu Destino será tu Vida”.


viernes, 1 de mayo de 2015

ENTREVISTA EN EDUTELEVISION.COM

Dr. Francisco Valdivieso Arcay

En un clima de perfecta armonía participamos en una entrevista en el Programa “Impulsa tu Talento”, conducido magistralmente por la Ing. Edith Mendoza, en el canal de televisión web  EDUTELEVISION.COM.


En la misma tuvimos la oportunidad de expresar algunos conceptos básicos imprescindibles para comprender con precisión la naturaleza del enfoque de Educación Experiencial. En esta oportunidad, también aprovechamos para promocionar la apertura de la “Certificación en Facilitación de la Educación Experiencial”, que se iniciará en el mes de Septiembre del presente año, con el auspicio de EDUEXP y avalado académicamente por el Programa de Extensión Académica adscrito a la Subdirección de Extensión de la UPEL – Maracay.

Con la presentadora Ing. Edith Mendoza

Así mismo, informamos acerca de la edición del Libro “Escrito desde la Experiencia…” que saldrá a la luz en el mes de Junio de 2015, y que será un impulso referencial importante para el conocimiento del enfoque metodológico experiencial. 

Portada del Libro "Escrito desde la Experiencia..."
del Dr. Francisco Valdivieso Arcay

Invitamos a nuestros lectores a ver la entrevista y a reportarnos sus impresiones acerca de la misma. Muchas gracias a la Ing. Edith Mendoza por la oportunidad que nos brindó para difundir nuestras ideas y esperamos que esta sea una primera vez de muchas en las cuales participemos en estos espacios educativos para transmitir información inherente al ejercicio de nuestra labor pedagógica.

CUANDO CALLO NO TE IGNORO; TE ESCUCHO

Alessandro D’Amico 
Anthony Hernández 
 Ramón Hernández  
YndiraMorales

Lo importante en la comunicación es el intercambio perfecto de la información. El ser humano  es capaz de lograr excelentes resultados en cualquier cosa que se proponga, pero debe tener siempre claro a donde va para encontrar la forma de llegar.

La palabra es acción y la acción produce cambio a la realidad. Por lo tanto, es importante prestar atención cada vez que somos parte de una conversación. Tenemos que ser parte activa del ejercicio de la comunicación por ser ésta la responsable de acciones que afectan nuestra vida.

Es necesario entender que la conversación es un intercambio de datos donde escuchar con interés y concentración es tan importante como hablar. De hecho, escuchar con detenimiento nos garantiza mejores herramientas al momento de hablar.

En su libro  El arte de recordar quien eres, OSHO planteando  la acción de  oír   y escuchar, argumenta: “Escuchar es completamente distinto a oír. Escuchar significa oír sin mente, escuchar significa oír sin que tus pensamientos infieran; escuchar significa oír como si estuvieras completamente vacío…cuando estás, puedes  oír; cuando no estás, puedes escuchar”.

En tal sentido, lo  planteado puede explicar algunos factores que intervienen en la escucha  profunda.  Uno de ellos es identificar la interpretación de las historias  cuando escuchamos. OSHO lo plantea en la cita anterior, escuchamos sólo cuando no estamos, entendiendo esto estar en  presencia plena sin  que nuestro interior de argumentaciones, alocuciones del evento que se nos está comunicando.

El escritor estadounidense, especialista en prácticas de gestión empresarial Tom Peters, recomienda “obsesionarse con escuchar”. La escucha profunda requiere prestar atención a las palabras y al lenguaje corporal de la otra persona, porque de esa manera podemos intuir mucho más significado de lo que esta persona nos trata de decir. Esto es, podemos escuchar tanto lo que sienten como lo que dicen.

La escucha se constituye entonces en una herramienta de alto calibre para el coach. Cabe destacar que de la escucha nace la pregunta potente, la cual es la que guía el proceso hacia el encuentro del cliente con esos pensamientos que han sido subordinados por los pensamientos automáticos.

Como herramienta, la escucha profunda muestra  al  cliente lo que el coach logra con su atención, con su disposición, con su corporalidad, erigiéndose como espejo, guía que retrata lo que se necesita para afianzar un encuentro profundo y dinámico.   
La forma más eficaz y sencilla de mostrar interés por otra persona es escuchar lo que dice, escuchar de verdad, enfocarse en lo que te está diciendo, en lugar de estar pensando que responder inmediatamente.

Si como coachs  permanecemos atentos, comunicaremos a nuestro cliente que su asunto a tratar nos interesa y eso le dará a éste la confianza para comunicarse con nosotros. Al igual, que si nos sentimos aburridos o con desidia, seguramente nuestro cliente empezará a sentir lo mismo. Es importante que como coachs ayudemos a crear un clima de interés con nuestro lenguaje corporal.

La   escucha profunda, nos permite sumergirnos en cada  acción  que emite nuestro acompañante. Por  un instante  dejamos   oír  sonidos  que no son  parte de la conversación,  comenzamos, nos conectamos con  cada movimiento  por delicado que  éste sea y estamos presentes  de forma consciente en el diálogo. Tener presente que tenemos 2 oídos y una sola boca: Al escuchar, a veces es necesario morderse la lengua para que nuestro cliente exprese sus ideas y sentimientos. Tener dos orejas nos indica que tenemos que escuchar el doble de lo que hablamos con nuestra boca.

El estado  real de la escucha  se define como la  acción de  estar atento y centrado en las palabras, gestos, posturas de nuestros clientes siendo nosotros parte de él. Cuando  se toma como referencia  lo planteado  sobre  oír y el escuchar es impresionante darse cuenta  que para el proceso de escuchar activamente  se deben  bloquear  nuestros pensamientos, y activarnos en la entrega de la  escucha ,sin replicar, ganándonos la confianza y sinceridad de quien nos habla.

Por otra parte el oír se describe como la acción biológica  que tenemos y que permite identificar sonidos. Muchos de nosotros en algún momento hemos hablado en situaciones que requerimos de valor para dejar fluir nuestros  argumentos, dejando abierta la brecha entre hablar y ser escuchados. Ciertamente cada día en nuestros hogares, trabajos o una charla cotidiana, nos brinda la oportunidad de aislarnos por un  momento.

El escuchar  tiene ámbitos donde se ven reflejados  las  acción de lo que  se dice, lo que se escucha, dándole un lugar a las acciones que se generan; debemos mantener el nivel de concentración para identificar  en las palabras afirmaciones, declaraciones, peticiones, ofertas  y promesas, se asombrara de los que puede descubrir con la escucha profunda.
El escuchar nos brinda la oportunidad  de estar en el aquí y el ahora, de conectarnos y entregarnos  a la conversación con nuestro cliente.

Escuchando los pensamientos generamos el primer nivel de escucha profunda, porque encierra el riguroso ejercicio de observar desde el silencio interior, ese que nos hace testigos, ese que se hace esclavo de la bulla cotidiana, el que se deja envolver por el a menudo tortuoso pensamiento automático que se presenta raudo, sin invitación, dejando estelas de agotamiento por el peso que lo acompaña.
En la escucha profunda nuestro interlocutor,  conecta con su capacidad creadora, la cual está adormecida muchas veces por procesos de auto saboteo y la manera como construye su realidad. A través de ésta el coach valida la presencia del otro y el cliente pasa de ser un objeto pasivo, a convertirse en una persona que re-elabora su visión a partir de sus propios "insights".

El coach al escuchar se prepara para generar preguntas reveladoras para su cliente, porque como sucede en el KAIZEN, la pregunta ilumina el hacer y al ser. Al estudiar los sentidos del ser humano, la audición es más primitiva que la visión. Inclusive, podría afirmarse que primero el ser humano aprendió a escuchar y luego a hablar. Pero es curioso como la capacidad de escuchar de manera profunda no se le da tanta prioridad como a la capacidad de hablar, en la vida cotidiana.

Saber escuchar es el ingrediente vital de una conversación satisfactoria, productiva e interesante. En coaching, la escucha profunda es la capacidad de centrarse en lo que dice y lo que no dice nuestro cliente, para comprender el significado de sus palabras en el contexto adecuado y ayudarlo a expresarse. Es importante recordar que en gran parte de las situaciones cotidianas, el cuerpo comunica lo que las palabras no están comunicando. Por ejemplo, si un cliente reporta con sus palabras que se siente alegre, pero en su cara notamos la boca cerrada con las comisuras de los labios hacia abajo y sus brazos y piernas cruzadas, probablemente no se encuentra alegre.

Finalmente, el compromiso, dentro de ejercicio de la comunicación nos promueve evitar los pensamientos y ruidos internos que nos distraigan de la atención que requiere nuestro cliente para ser escuchado, al igual que no interrumpir para contar alguna anécdota personal.

Por lo tanto, evitar hacer juicios sobre lo que nos está diciendo nuestro cliente. Parafrasear cada cierto tiempo lo que nos cuenta el cliente. Resumir, reiterar para asegurar la claridad y estimular la expresión de sentimientos por parte de nuestro cliente.
El aumento en la confianza generará la sintonía requerida para develar mejor el quiebre de nuestro cliente y alcanzar así, excelentes resultados.