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lunes, 3 de diciembre de 2018

¿QUÉ ES Y PARA QUÉ COACHING EXPERIENCIAL?


Dr. Francisco Valdivieso Arcay

No tenemos dudas que las experiencias personales son el mejor y más cercano instrumento para conectar con nosotros mismos y también con la intimidad de otras personas. La potencia que poseen las vivencias ofrece un caudal diverso de oportunidades para conectarnos en un ambiente de confianza y camaradería sin igual, que favorece el proceso de acompañamiento en términos altamente positivos.  

Llevar a este espacio el ejercicio del Coaching tiene como valor agregado, desplegar la metodología de acompañamiento de una forma humana esencial que permitirá, que los actores involucrados tanto en su dimensión individual como grupal, avanzar con fluidez por los caminos que le conduzcan a sus objetivos y metas, sino además hacerlo en un clima de motivación.

Es por esta razón operativa, que en EDUEXP abogamos de forma orgánica en el proceso de amalgamar o fusionar los principios de las dos disciplinas, las cuales cada una en su contexto expresa un concepto y una episteme claramente definida, pero que también extienden aproximaciones conceptuales y metódicas que hacen posible su aplicación en el proceso de asociación para superar circunstancias no deseadas que denominamos acompañamiento, creando una dinámica para ejecutarlo con la puesta en práctica de los fundamentos de ambas disciplina y la queremos denominar Coaching Experiencial.

A título preliminar, se trata de maniobrar sobre la base de una parábola experiencial para robustecer los objetivos del Coaching, con el propósito que las  experiencias vividas se constituyan en  el “activador” para la búsqueda de las soluciones a esas situaciones complejas que aquejan a las personas y a las agrupaciones en las que estos participan.

Con frecuencia obviamos que las experiencias personales, son nuestra mejor fuente de resolución de conflictos, y preferimos buscar en otros contextos “salidas mágicas” que a veces no sabemos ni cómo operan. Por esto, no me canso de decir a los participantes en mis actividades de formación que “…jamás subestimen su propia experiencia, porque no saben cuándo puede ser útil”.

La influencia que puede representar, lo que hemos vivido en primera persona, es primordial al momento de encarar circunstancias en las que pareciera que no hay salidas a la mano. Pero usualmente, preferimos apelar a otros factores menos poderosos: la Internet, un texto que exprese aunque sea tangencialmente lo que se necesita, o el consejo de otra persona de la que no sabemos siquiera si tiene “experiencia” en lo que requiero.

Con el Coaching Experiencial, queremos fusionar, lo sistemático, metódico y efectivo que ha significado la disciplina del Coaching para el proceso de acompañamiento tanto personal como colectivo, con la potencia que implica el manejo ordenado, motivacional y seguro que nos aporta la Educación Experiencial. En resumen, podríamos apuntar que el Coaching Experiencial es una modalidad que busca desarrollar una dimensión del Coaching cimentada en las propias experiencias del o los participantes.

En la fusión, el Coaching tributa la abstracción y la revelación de las formas de visualizar y comprender las situaciones, para alcanzar una percepción lo más sólida posible de la realidad. De alguna manera, también aportará apreciaciones de cómo se procesa y cómo se juzga de forma particular en esa realidad. Y por supuesto, será la metodología fundamental para develar los obstáculos que derivan en la situación conflictiva.  
Por su parte, la Educación Experiencial contribuye abriendo espacios a la posibilidad de ejercitar, de figurar, de experimentar, de equivocarse, de perfeccionar en situaciones simuladas las respuesta, que ya se poseen producto de las experiencias particulares de los participantes, o si se trabaja en el plano grupal, las que se construyan colectivamente sobre la base de las personales, con el propósito que cuando se encare la realidad se pueda responder de la mejor y con la mayor efectividad posible.
En resumen, para EDUEXP la propuesta de Coaching Experiencial  está fundamentada en un enfoque constructivista que se lleva a cabo con actividades de muy diversa índole apoyadas en herramientas fáciles y efectivas de Programación Neurolingüística (PNL), Coaching con PNL, Coaching ontológico y basadas en técnicas de Educación Experiencial.

OBJETIVO GENERAL

Capacitar a profesionales en las destrezas del Coaching, desde la visión experiencial apoyándonos en las corrientes de aprendizaje más vanguardistas. Los participantes obtendrán las mejores herramientas y recursos para gestionar y liderar conscientemente su bienestar personal, su desarrollo profesional y la capacidad de liderar grupos en el contexto laboral.

 Dirigido a:

Directivos, gerentes, líderes de empresas, Facilitadores internos y externos, personas que acompañen equipos de trabajo, profesionales y estudiantes de último año de carreras administrativas, psicosociales y afines a la dirección estratégica y el trabajo en equipo. 


MODALIDAD PRESENCIAL
10 SEMANAS DE DURACIÓN
08 HORAS SEMANALES (01 JORNADA)
TOTAL: 80 HORAS PRESENCIALES
MODALIDAD MIXTA
10 SEMANAS DE DURACIÓN
08 HORAS SEMANALES (02 JORNADAS)
TOTAL: 64 ONLINE - 16 PRESENCIALES

Espero que les haya gustado. En próximos artículos seguiremos profundizando sobre esta interesante temática

lunes, 17 de septiembre de 2018

Formación Personal: ¿Inversión o Gasto?


Dr. Francisco Valdivieso Arcay

 Voy a iniciar este artículo diciendo, que como formador de educadores con más de 40 años de ejercicio docente ininterrumpido, responder a la interrogante que es parte del título del mismo, resultaría sumamente fácil. Pero entiendo que, para muchas personas que obtuvieron una profesión o un oficio, y se sumergieron en el mundo laboral de forma estable, posiblemente tendrían que analizar antes de contestarla.

Probablemente le asalte la duda y en lugar de una respuesta le surja una nueva pregunta como esta: ¿Disponerse a realizar una formación, capacitación o adiestramiento será invertir en el futuro o sencillamente malgastar el tiempo y derrochar el dinero?

Sin ánimos de ser presuntuoso, en mi itinerario profesional, he tenido la posibilidad de consustanciarme en profundidad con el mundo educativo desde la perspectiva de alumno y de profesor, así como también desde otras diversas aristas. Asumo, por lo tanto, que tengo cierto grado de idoneidad para dialogar de este tema.

A lo largo de ese ejercicio pedagógico, pero muy especialmente en los últimos años, me he visto muchas veces en la situación de contestar a esta interrogante, y observo con preocupación que cada vez cuesta más persuadir, a las instituciones públicas y a las empresas, que la formación apropiada le generará mayor productividad y mejores beneficios. Es decir, les digo sin cortapisas y sin temor a equivocarme que para mí, todo lo que se relacione con educarse es una inversión.

Pero también me he visto en la necesidad de alertar, que formarse, sin tener en cuenta las configuraciones laborales realistas, y me refiero a invertir en formaciones que no se ajusten a las necesidades del mercado laboral, podría convertirse en un desproporcionado gasto. De allí una primera respuesta equilibrada sería que, gastar en buena formación es una inversión; pero invertir en mala formación es un gasto…

Partiendo de esta apreciación, será sustancial distinguir entre cuales formaciones puedan convertirse en inversión, a diferencia de aquellas que son sólo un gasto. Y cuando decimos gasto, nos referimos no solo el costo monetario sino también al costo temporal.

De lo anterior se desprende, la necesidad de sopesar en consecuencia, que es lo que queremos o que es lo que verdaderamente será de utilidad. Una primera valoración sería determinar que invariablemente una estructura de formación, capacitación o adiestramiento, siempre será positiva si desarrolla la preparación para la competitividad como trabajador.

Visto en este contexto, si lo que se busca es  actualizar y modernizar las concepciones, extender el proceso de aprendizaje o conservar activa la capacidad de cultivarse dentro de su profesión u oficio, definitivamente está en la esfera de una excelente inversión, porque será la mejor forma de proteger la vigencia de sus capacidades y sostener los procesos de evolución del conocimiento que se vaya requiriendo.

Pero si lo que busca es “engrosar” su curriculum vitae sin precisar si la formación seleccionada le habilita para ser mejor y desarrollar su desempeño profesional, o sin verificar el prestigio y seriedad de la organización que ofrece el programa de adiestramiento, o no investiga la cualidad pedagógica y didáctica de los instructores que impartirán, probablemente puede estar transitando en la vía del gasto improductivo.
Pero como soy un educador por vocación, siempre estará en mi ánimo fomentar la idea que la educación es una buena inversión pensando en el presente y el futuro, porque es eternamente rentable, es la única inversión que no se desvaloriza, que no nos pueden gravar, que no le pueden expropiar, por el contrario, es un activo que genera dividendos inmediatos.

Pero, evidentemente es prudente explorar al detalle la calidad y el precio de la oferta formativa para ver si es rentable invertir en ella. Si está pensando iniciar realizar procesos de capacitación y adiestramiento, principie por estudiar las opciones que le brindan las ofertas. Cuando tenga claro la agenda de formación, el equilibrio costo / beneficio, la idoneidad de la organización y el facilitador que la impartirá y la ganancia que esos aprendizajes traerán a su vida profesional y personal, entonces podrá seleccionar la que mejor se adapte a sus metas.

La experiencia propia y de otros participantes podrá ser un factor más al que se puede apelar para elegir con mayor  confianza, pero estimo que no es tan determinante como los elementos mencionados anteriormente.

Dialogar acerca de la rentabilidad de la formación es una trama complicada, en virtud que cuando se trata de acciones que implican la toma de decisiones en el plano económico, porque constituye un serio desafío “predecir”  si el capital utilizado al final pueda ser calificado como inversión productiva.

Son muchos los criterios que pueden esgrimirse para determinar la rentabilidad del dinero empleado y definir si la capacitación que se obtendrá sea considerada como una inversión. En este artículo, hemos tocado tangencialmente algunos pocos detalles, que si bien no pueden avalar o asegurar que la inversión es segura, pueden ayudar a situarse en algunas perspectivas para ubicarse al momento de asumir un opción sobre otra.Cada uno de los criterios presentados aquí, que reitero no son lo suficientemente exhaustivos ni los únicos, pueden tenerse en cuenta y ser examinados en detalle, con el propósito de evitar que malgastemos el dinero en capacitaciones improductivas y en tiempo desperdiciado.

Poner en juego todos los aspectos de naturaleza informativa, que nos ayude a tomar la decisión más acertada es vital, porque elegir bien es el centro medular que marcará la diferencia entre el éxito o la decepción.

jueves, 23 de agosto de 2018

ProgamATE LA FORMACIÓN ONLINE QUE OFRECE EDUEXP

Dr. Francisco Valdivieso Arcay
La formación ONLINE que promueve EDUEXP, es la visión operativa moderna del adiestramiento pensando en la realidad actual y futura. Entendemos que existe un contexto vivencial en el cual tiempo juega un papel de medular importancia. En el plano de los participantes, cada vez es menos viable sustraer tiempo a las ocupaciones laborales y familiares. Por otra parte, se generan molestias, por tener que disponer de los fines de semana para dedicarlos a la capacitación, quitándole horas al descanso después de una semana de arduo trabajo. Además, los costos que implica financiar la formación se incrementan notablemente, si también hay que adicionarle, el traslado al lugar de las clases, disponer de dinero adicional para los viáticos del día entre otros gastos. Todo esto, puede desajustar el presupuesto del que disponemos para invertir en la formación.
Desde el lado de los Facilitadores, suplementario a lo referido en el párrafo anterior, están los precios que gradualmente han venido acrecentándose para poder arrendar espacios académicos de calidad, el traslado y desgaste de equipos audiovisuales y de los aspectos logísticos académicos para poner en escena una didáctica de naturaleza presencial.
Para minimizar los efectos negativos que todos esos aspectos arriba mencionados tienen y que inciden directamente en la posibilidad de naufragar en el intento, en EDUEXP diseñamos una modalidad de Formación ONLINE a través de la cual, interactuar como si estuviéramos en una sala de clase, pero desde la comodidad de un espacio remoto acordado por los participantes. Veamos cómo funciona.
Comenzaremos por apuntar que, Internet y las nuevas herramientas de la comunicación e información, han puesto a la disposición de todos, un conjunto de plataformas y aplicaciones tecnológicas, a través de las cuales es posible interactuar de manera fluida y de forma individual o colectiva, a las que se puede acceder de manera gratuita desde la comodidad del espacio doméstico, a formación con las mismas características didácticas que encontraríamos si asistiéramos a un aula de clase. Esto con el valor agregado de poder hacerlo en el ritmo y horarios que se acuerden previamente, con base a las necesidades precisadas por los participantes lo cual facilita la posibilidad real de participar.
Por supuesto, si la formación la emprendemos para una individualidad (para una sola persona) los acuerdos relacionados espacio doméstico, ritmo y horario, dependerán de la necesidad de esa persona atendiendo a unos requerimientos mínimos que el programa exigirá.

Pero es posible organizar un grupo pequeño de personas, que tengan los mismos intereses de formación y estén dispuestos a compartir sus espacios domésticos de forma rotatoria para minimizar costos y esfuerzos, pero además interviniendo con sus experiencias y apreciaciones como si estuvieran en un aula de clase formal.
Otro valor agregado que esta forma organizativa aporta, es que el facilitador puede trascender a la mera estrategia expositiva, porque puede organizar ejercitaciones dentro de su quehacer didáctico, porque tiene un grupo con el que puede hacerlo.
De esa visión de aprendizaje experiencial, colaborativo y compartido es que nace el Programa: “ARMA TU EQUIPÓ Y RECIBE FORMACIÓN ONLINE”, que a partir de hoy denominaremos ProgramATE, que ya introdujimos en un Post anterior en este Blog.

¿Qué busca y cuál es nuestro enfoque en PROGRAM-ATE?
 Gestionar eficientemente el tiempo y el espacio: En EDUEXP, formarse vía ONLINE representa que la persona o grupo interesado en interactuar desde el espacio que desee, en casa o el trabajo, hoy en un lugar, pero mañana desde otro, siempre que disponga de una conexión estable a Internet. Significa que en ProgramATE, pueden tener cierta libertad y no estar sujeto a las clases presenciales que imponen un lugar, horario y ritmo rígidos que puede en un momento dado, obstaculizar la formación.
 Ajustar de manera equilibrada lo laboral, lo familiar y el tiempo de ocio con la formación: EDUEXP estima como una gran ventaja, que el o los participantes puedan administrar su tiempo de formación de forma realista. Para nosotros es un valor inalienable que los participantes tengan la posibilidad cierta de formarse sistemáticamente sin tener que cambiar su estilo de vida de forma drástica, Para activar ProgramATE, partimos del hecho que, si somos capaces de generar un proceso de organización previo, podremos, sin lugar a dudas, tener espacios de formación de calidad sin trastocar el tiempo que le dedicamos a la familia, el trabajo y el ocio.
 Respetar el ritmo de las personas y grupos: EDUEXP tiene una premisa básica y principista adaptarse a las necesidades de sus participantes y no sujetar los procesos de formación a los requerimientos de la organización o de los facilitadores. Por tal razón en ProgramATE , damos capital importancia a la etapa previa de Concertación de Acuerdos antes de emprender una estructura de formación, y siempre que sea posible, hacer las adaptaciones sobre la marcha que sean necesarios en favor de un aprendizaje estable.
 Generar un proceso de acompañamiento pedagógico dual: Una de las características que quiere resaltar EDUEXP, es la atención al grupo y a la vez abrir espacios de atención personalizada al participante. En esta dirección, ProgramATE establece, que en cada estructura académica de formación se programarán segmentos de asesoría individual, en los cuales los participantes pueden interactuar directamente con el facilitador para despejar dudas o inconsistencias que le hayan surgido después de las interacciones de video-clase.  
 Interactuar desde una verdadera aula virtual: En EDUEXP observamos con mucha preocupación, infinidad de organizaciones que ofertan programas de formación ONLINE y prometen a los participantes albergarlos en un aula virtual. Esa supuesta “aula virtual” no es tal, sino una estafeta donde los facilitadores establecen unos cronogramas para ordenar los procesos en el tiempo, a veces organizan a los participantes en unos grupos que nunca llegan a conocerse, ponen a disposición un conjunto de lecturas, envían unas tareas con una fecha de entrega, en algunos casos hay un correo o chat donde exponer interrogantes o dudas sobre esas asignaciones y por último emiten una calificación. Eso no es un aula virtual, porque obvian el elemento esencial de un proceso de formación educativa: la conexión directa entre facilitador y participantes. ProgramATE  les ofrece una real aula virtual, en la que interactúan cara a cara y en vivo de forma bilateral con el facilitador.
 PDF de apuntes y Material de apoyo para cada sesión de video – clase recibida: Otra premisa básica que respetamos en EDUEXP, es aportarles a los participantes en versión PDF, la presentación que utiliza el facilitador durante su exposición didáctica en cada video-clase. Eso evita que los participantes tengan que estar registrando anotaciones detalladas de lo que explica el facilitador, con la consecuente distracción que eso conlleva. Además, ProgramATE les facilita un compendio de lecturas para profundizar sobre los temas tratados, para que los participantes lo auto-administren de acuerdo a sus intereses y necesidades.
 Disminuir los costos logísticos y de inversión a todo nivel: En EDUEXP queremos reducir al máximo las limitaciones que puedan derivar en el aplazamiento de los participantes de iniciar o continuar su formación. Es por esa razón, que para neutralizar los crecientes costos que supone la formación presencial, sin menoscabo de la calidad académica que caracteriza el acompañamiento desarrollado, diseñamos ProgramATE para ser administrado a pequeños equipos de participantes que compartan intereses y necesidades de formación comunes, y puedan organizarse como un equipo para participar efectivamente.
Si desea mayor información acerca de este novedoso Programa que EDUEXP  pone a su disposición, comuníquese con nosotros:
Teléfonos: 0146 – 6436798 / 0426 - 5468854



lunes, 20 de agosto de 2018

ALGUNAS REFLEXIONES ACERCA DE LA FORMACIÓN ONLINE


Dr. Francisco Valdivieso Arcay

El siglo XXI se ha caracterizado por un estallido en el empleo de la tecnología de la información y la comunicación en todos los campos del quehacer humano. Un espacio donde su uso se ha desarrollado con mucha fuerza es la educación. Mientras que la enseñanza de naturaleza presencial, sin desmeritar su valor educativo y estratégico, parece haberse aferrado a modelos tradicionales prescriptivos como espacio central de la información y estudio, en el otro extremo, surge la formación y capacitación de naturaleza “a distancia”, que parece re-dimensionarse cada día con la misma velocidad con la que evolucionan los avances tecnológicos asociados a la Internet como vínculo para acceder a la información, y lo más importante, como espacio donde pueden conectarse facilitador y participantes en espacios virtuales y remotos. de distribución de materiales y de comunicación entre profesores y estudiantes.


Detrás de esta realidad existen motivo de diversa índole, muchos reales y otros ficticios. Con frecuencia se enarbolan los argumentos de costo, comodidad, eficacia. Estos sin duda son manifestaciones que hay que considerar, pero también está la des-personalización que se produce en el acto educativo, la falta de conexión entre los participantes y lo que a mi juicio representa el obstáculo más grande, la imposibilidad de utilizar la experiencia individual y colectiva en el proceso de aprendizaje.

A mi entender, no se trata de iniciar una lucha sin cuartel para determinar cuál es mejor, tal vez esa haya sido la maniobra equivocada a la que apelamos cada vez que aparece en el horizonte, una nueva visión educativa. Creo que es más inteligente, buscar mecanismos de articulación y adaptación de esas nuevas instrumentaciones y ponerlas al servicio de una educación más eficiente y moderna.

A este respecto, podríamos comenzar diciendo, que la formación ONLINE es una modalidad de estudios en la que los participantes no requieren asistir “físicamente” a ningún aula, porque hace uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) para activar el proceso de aprendizaje empleando la Internet y aplicaciones de conexión como medios de interacción. La formación ONLINE no sólo permite distribuir el material formativo y establecer la comunicación entre participantes y el facilitador, sino que además permite el acceso a un salón de clase virtual donde se puede interactuar de manera similar a la actividad presencial.

Es medular focalizar sobre algunos aspectos de la formación ONLINE, para establecer que articulaciones y adaptaciones pueden operarse para que sirva de forma eficaz a los retos de la educación actual. Y esto pasa necesariamente por reflexionar sobre el rol que tiene el facilitador en esta nueva modalidad educativa. Nuestra visión es que hay que enfocar sobre la función que debe asumir el facilitador ONLINE, porque allí está el factor primordial para poder utilizarla con eficiencia.

Lo expresado en el párrafo anterior, viene a título de la evaluación de una gran cantidad de programas de formación ONLINE que hay en el mercado académico actual. Veo con preocupación, que se trata de plataformas donde los “supuestos facilitadores” establecen unos cronogramas para ordenar los procesos en el tiempo, a veces organizan a los participantes en unos grupos que nunca llegan a conocerse, ponen a disposición un conjunto de lecturas, envían unas tareas con una fecha de entrega, en algunos casos hay un correo o chat donde exponer interrogantes o dudas sobre esas asignaciones y por último emiten una calificación. Brilla por su ausencia el elemento esencial de un proceso de formación educativa: la conexión directa entre facilitador y participantes.

A mi juicio, es ahí donde radica el punto focal desde donde podemos re-dimensionar la forma de administrar la formación ONLINE, no quedarnos en lo que se inició hace aproximadamente una docena de años con el advenimiento de las primeras experiencias de los sistemas de comunicación educativa, mediante el uso de computadoras, que no fue más que una sutil adaptación que surgió de combinar los rasgos de la educación a distancia tradicional, con una mayor interacción comunicativa, para asemejarla lo más posible a la formación presencial. La idea central era que los nuevos medios de las redes informáticas pudieran enriquecer la interacción entre profesores y estudiantes, hacer más flexibles los horarios y admitir estrategias didácticas inicialmente imposibles debido a los rudimentarios medios de comunicación disponibles. El error fue quedarnos ahí, aun cuando, los medios y las plataformas informáticas han evolucionado de una forma vertiginosa.

Las posibilidades que dan las plataformas de comunicación informática, están ofreciendo espacios a nuevas estrategias didácticas, como el aprendizaje colaborativo, basado en la comunicación entre iguales en un entorno rico en información, y a nuevos roles docentes. Los entornos tecnológicos de enseñanza y aprendizaje se concretan en nuestros días en el concepto de aula virtual, dan la posibilidad que se administren clases con presentaciones didácticas vía video-conferencia que traslada el aula a un espacio remoto con un mínimo de equipamiento tecnológico.

Es hacia allá adonde tenemos que dirigir esfuerzos. A espacios donde el facilitador llegue con su representación y sus estrategias para estar verdaderamente "presente" y en conexión directa con sus participantes. Que pueda interactuar de forma inmediata para explicar y despejar dudas. Y también donde los participantes puedan compartir con sus pares para intercambiar experiencias.

lunes, 23 de julio de 2018

EL VALOR DE LA EXPERIENCIA EN LA CREATIVIDAD

Dr. Francisco Valdivieso Arcay


Todos los seres humanos tenemos la capacidad de utilizar la experiencia como fuente inagotable de producción y re-creación de conocimientos. De la misma manera, poseemos la posibilidad de emplear la creatividad para imprimirle a esa elaboración y re-creación de saberes nuevas características que trasciendan a su manejo cotidiano.



Es esa la razón por la cual surgió la motivación de escribir este artículo, cuyo propósito esencial se dirige a que reflexionemos acerca del valor que tiene articular la experiencia aglutinadora del conocimiento acumulado, con la creatividad contingente que surge de la aspiración de darle a ese conocimiento un nuevo alcance.

Podríamos iniciar por decir, que la experiencia creativa es aquella que nos da la oportunidad de observar lo que usualmente vemos,  desde una representación diferente, hay que comprender en este punto inicial que no se trata de observar un objeto o un fenómeno como si se tratara de otro cosa, se trata de transformar el foco desde donde lo que vemos.

El párrafo anterior parece una suerte de juego de palabras o de galimatías, pero la idea expresada en él encierra la pauta o regla primordial para operar la el acto creativo con la asistencia de la experiencia. ¿Sobre qué base funciona? En el hecho que naturalmente es imposible observar con capacidad transformadora lo que no poseemos en nuestra mente. Pero si echamos mano a nuestras experiencias, y le vamos poniendo rostros conocidos a ese vacío que tenemos en nuestra mente, o en nuestro conocimiento, la capacidad de transformarlo por medio de la creatividad comienza a ser posible.

A título de ejemplo, es lo que usualmente nos sucede cuando discutimos y defendemos nuestra posición ante otro que posee una diferencia sustancial acerca de algún tema.  Para argumentar nuestro parecer, desplegamos los “mapas mentales” que expresan las diferencias con el contrario y lo único que buscamos es satisfacer nuestro ego de “ganar”, “apabullar” o “descalificar” al oponente. Esto puede ser muy gratificante si logramos imponernos sobre el antagonista, pero lo que si va ser imposible que pueda suceder, es que trascendamos hacia espacios más creativos y útiles para utilizar nuestros elaborados y preciados argumentos.

¿Qué quiero expresar con este ejemplo? Que el ego y los esquemas de pensamiento fijo, se van convirtiendo en nuestros mayores obstáculos y lastres para desarrollar una mente creativa e intuitiva, por el simple hecho de no articular lo que sabemos con algo de la experiencia que hemos vivido  desconociendo que este tipo de conexión  es una información directa y no filtrada por la mente, la intuición es muy sabia y nos apoya. Nuestra inteligencia experiencial y nuestro instinto creativo son dos factores de la misma ecuación para transportarnos hacia aquello que deseamos.
Esto nos hace reflexionar, que nuestro propio cerrojo mental, las creencias limitantes, los juicios apriorísticos, las etiquetas, los miedos a salir de la zona de confort, las perspectivas rígidas, las resistencias a los cambios y por ende abrir espacios para aprender algo nuevo, la actitud de  “yo ya sé todo”, y como colofón no usar nuestros contextos experienciales,  nos coartan la posibilidad para que ensanchemos nuestros focos de atención y, por supuesto, nuestra propia capacidad creativa.
Todas estas reflexiones vinieron a mi mente, después de haber administrado un Taller de “Herramientas de Creatividad para Coaches”. Rememorando las incidencias y experiencias que quedaron de la interacción con los participantes, se fue creciendo el germen para escribir este artículo.
Estoy seguro entonces, que la Experiencia y la Creatividad tienen un gran futuro como aliados equivalentes en la construcción de nuevo conocimiento y en la construcción de nuevas conexiones y usos del conocimiento ya existente. Por esa razón les apunto unas ideas que a manera de reflexiones pueden servir para asumir esta productiva simbiosis.
§  Es necesario salir de la zona cómoda de la cotidianidad para y de vez en cuando darse una zambullida en experiencia para obtener aprendizajes novedosos y prácticos. El mundo se está convirtiendo rápidamente en una manufactura creativa, es entonces razonablemente necesario tener una relación directo con proyectos creadores.

§  Una que otra vez, desobedece las reglas para no quedarte entrampado en el camino de la rutina, evita las acciones repetitivas,  arriésgate a hacer algo diferente sin calificarte, analizarte, examinarte o juzgarte y reflexiona que resultados obtienes.

§  Recuerda que la creatividad aparece y fluye cuando estamos en espacios menos convencionales.  Visita de vez en cuando lugares que no son comunes para ti, y en ellos relaciónate con gente de otras profesiones, oficios y visiones diferentes a la tuya. Eso  reforzará perspectivas que nos pueden ayudar a ser más creativos.

§  Como educador, estimo como una experiencia muy enriquecedora y motivadora vivir nuevas experiencias “in situ”, conocer a los actores involucrados y posteriormente tratar de difundirlas.

  • Por último, permítanse ilustrarse cosas nuevas de personas que no conoces, ábranse, escuchen y aprendan por un día, salgan de la intolerancia, la rigidez y la severidad que comúnmente le imprimimos al aprendizaje. Permítanse ver su ambiente como si fuera la primera vez que lo ven y encontrarán en él aprendizajes de incalculable valor presente y futuro.

Espero que este artículo haya sido de su agrado y de utilidad para re-pensar la importancia que en todas las esferas tiene la experiencia…


lunes, 9 de julio de 2018

Buscando una correcta enunciación de objetivos.La Técnica SMART


Dr. Francisco Valdivieso Arcay

Seguramente en algún momento se han planteado metas y objetivos pero, ¿Los han formulados correctamente? Hacerlo, en muchas ocasiones, puede marcar la diferencia entre alcanzarlos o naufragar en el intento. Con este artículo se pretende justamente eso, mostrar como enunciar adecuadamente los objetivos.
En primer lugar se debe medir el tamaño del objetivo. Si éste es demasiado amplio, es frecuente que su logro se haga difícil. Una buena medida es, dividirlo en sub-objetivos lo suficientemente pequeños, como para alcanzarlos con la certeza de que se lograrán al cien por ciento. Cada uno de estos sub-objetivos deberá formularlos de una misma forma. Una buena técnica puede resultar  SMART.
En segundo lugar, los objetivos deben estar siempre formulados en términos positivos.
Veamos un ejemplo: Imagínate que vas a participar en una competencia y tu objetivo es “no quedar en el último lugar”. ¿Dónde estás poniendo el énfasis? Justamente donde no quieres quedar, en el último lugar. ¿Qué genera eso emocionalmente? Probablemente de abatimiento y stress por no querer ser el último.
Otro ejemplo: Imagínate que tienes estacionar tu carro entre dos columnas. Una formulación en términos negativos apuntaría: “no rayar el carro con las columnas”. Nuevamente, ¿Dónde se está colocando el foco? Otra vez, exactamente en lo que quiero evitar. ¿Crees que en ambos ejemplos disponemos del mejor estado emocional para alcanzar el objetivo? Opino que no, al contrario, los estados emocionales asociados al stress son los peores enemigos de la eficiencia.

Entonces, lo más eficiente es enunciar los objetivos en positivo, siguiendo con los ejemplos arriba formulados: “Llegar en el primer lugar de la competencia” y “Estacionar correctamente entre las dos columnas”, tendrán mayor factibilidad de ser alcanzados porque se puso el énfasis en lo positivo del logro y no en lo negativo que obstaculiza.  Cuando estoy en el lado positivo del alcance ¿Cómo será el estado emocional? Más tranquilizado, precisamente lo que se necesita asumir la acción de alcanzarlos con mayor eficiencia.

Veamos cómo podemos ayudar a esto con la Técnica SMART:

La S significa específico (specific en inglés).

Los objetivos deben ser lo más específicos y detallados que se pueda. El cerebro  de quienes tienen que lograrlos debe entender, sin ningún tipo de tergiversación, que es lo que se quiere conseguir.
Si se enuncia como objetivo “Sostenerse con un proyecto de emprendimiento” (qué bueno ¿verdad?). Este objetivo, tal y como está formulado, es poco específico. Estaría mejor que detallaras parámetros como: ¿Cuánto quieres de ganar? ¿Cuántas horas quieres trabajar? etc. Hacerlo te ayudará, una vez formulado, a concretar mejor tu plan de acción.

La M significa medible.

Todo objetivo debe ser perfectamente medible. Deberás marcarte los parámetros necesarios para saber que están yendo por el buen camino y que definitivamente, cuando así sea, lo has conseguido.
Un ejemplo: Este trimestre aumentar las ventas en un 3% con respecto al anterior. Tan solo tendrás que saber cuáles fueron las ventas del anterior trimestre y calcular el 3%. Así sabrás que lo has conseguido. Particularmente yo prefiero facilitar esto en la formulación del objetivo, es decir, hacerlo más fácil para tu cerebro. Si las ventas del anterior trimestre fueron de 1.000.000 Bs. el objetivo sería “vender este trimestre 1.030.000 Bs.”

La A significa alcanzable.

Antes de acometer el objetivo deberás buscar evidencias que ten hagan pensar que es totalmente alcanzable. Si crees que no lo puedes conseguir es posible que no lo consigas, es lo que llamamos profecía auto-cumplida. En la medida que no creas en tus posibilidades, generarás un estado emocional poco favorable. Además, tus acciones a nivel inconsciente te boicotearán para no conseguirlo.
Imagine que tiene como objetivo vender a un cliente difícil y piensas que es imposible que te compre. ¿Cuál es tu estado emocional con ese pensamiento? Con ese estado emocional. ¿Cómo crees que será tu proceso de venta?¿Crees que hablarás con fluidez?¿Crees que negociarás con normalidad?¿Crees que estarás abierto a descubrir sus necesidades? Tu estado emocional mermará sustancialmente tus capacidades como vendedor y como consecuencia de ello, reducirá drásticamente tus probabilidades de venta. Y ahora la pregunta esencial: ¿quién ha provocado ese estado emocional? Efectivamente, tú mismo al pensar que no te comprará. Ahora comprendes lo que es una Profecía auto-cumplida.
Preguntas como estas te pueden ayudar a clarificar si un objetivo es alcanzable o no: ¿qué me hace pensar que es imposible? ¿Alguien más lo ha conseguido? Si es así ¿Qué me impide no conseguirlo yo?

La R significa realista.

Que sea alcanzable es una cosa y otra cosa bien distinta es que sea realista. Es importante que midas tus fuerzas, que seas consciente de los recursos de los que dispones y los recursos que necesitarás para la consecución del objetivo. Es importante que tomes consciencia real si esos recursos que necesitas están en tu mano.
Un ejemplo: yo quiero ser el número uno en el ranking de tenis. El objetivo aparentemente es alcanzable, (siempre hay alguien que lo ha alcanzado) pero bajo mis circunstancias no parece demasiado realista porque soy con suerte un practicante aficionado del deporte y ya entrado en años para enfrentarme a deportistas más jóvenes de calidad profesional. ¿Cuántas horas en plenitud de facultades físicas se necesita entrenar para llegar a ser el número uno? Ni tengo esas horas, ni por asomo estoy en esa plenitud física.
Mucho cuidado. Existe una delgada línea entre no ser realista y tener la creencia de que yo no puedo conseguirlo. Es importante tomar consciencia y buscar todas las evidencias posibles que te hagan ver que ese objetivo es realista, pero no te quedes con un “NO PUEDO”.

La T significa temporizado.

El objetivo debe de estar puesto en el tiempo, todo aquello que no programes, jamás lo harás ¿Lo sabes verdad? Además es bueno que te marques hitos temporales a lo largo del objetivo. Es decir, si el objetivo está programado para ser alcanzado en un año, no estaría de más que cada mes fueras viendo la progresión del mismo y ejecutar acciones correctoras si los resultados en estos parciales no son los deseados.
Además, una buena medida es tener por escrito los objetivos. Es bueno que a tu cerebro le llegue toda la información por cada uno de los sentidos. Al fin y al cabo lo estamos programando para que se ponga a trabajar en ello. Varios estudios demuestran que el porcentaje de éxito aumenta significativamente cuando así lo hacemos. ¿Sabes cuantos pensamientos tienes al cabo del día? 60.000. Definir bien objetivos y ponerlos por escrito, ayuda a tu cerebro a que, de todos esos pensamientos, se concentre en aquellos que te ayudan a conseguirlos. Es lo que llamamos poner foco.
A manera de reflexión final, para una buena formulación de objetivos estos deben:
Ponerse en positivo, dividirse en sub-objetivos para que sean asumibles, ser específicos, ser alcanzables, ser realistas y deben ponerse en el tiempo.
Ahora ya no tienes excusa para no marcarte objetivos. ¿Qué te puede impedir hacerlo? No hay fracaso peor que no haberlo intentado. Felices resultados. Espero que te haya sido útil el artículo