lunes, 23 de marzo de 2015

Rapport: Generando relaciones de confianza

 Jaimes Nancy
Mateu Ana
Paredes Cristhian
Salas Claudia

La experiencia nos dice que cualquier conversación basada en la confianza, nos genera tranquilidad y comodidad. Afortunadamente, los recursos de una herramienta llamada Rapport nos permiten identificar componentes clave para alcanzar una buena relación cuando de conversaciones se trata, para reflejar el entendimiento que permite fluir sanamente la información de parte y parte. En el coaching, conseguir esta sintonía y conexión se logra coincidiendo de una manera muy sutil con la otra parte, respetando los espacios y manejando oportuna y  coordinadamente la adaptación del lenguaje corporal, todo lo relacionado con la palabra y la voz.  Lograrlo, facilita un ambiente de comprensión, respeto y seguridad que si bien no garantiza resultados exitosos, propicia relaciones sanas e incrementan considerablemente las probabilidades de conseguir lo que buscamos.
De acuerdo al diccionario Merriam-Webster (2011),  La palabra se deriva del antiguo verbo francés rapporter que literalmente significa llevar algo a cambio y, en el sentido de cómo las personas se relacionan entre sí significa que lo que una persona envía la otra lo devuelve. Por ejemplo, pueden darse cuenta de que comparten los mismos valores, creencias, conocimientos y conductas en torno al deporte, la política o cualquier temática.  También conocido como “acompasar” es la clave de la comunicación efectiva, que nos acerca al mundo del otro gracias a la intuición en algunas oportunidades, y en otras con procesos de imitación consciente para mejorar la relación entre sí.
Para aprovechar al máximo los beneficios del Rapport, debemos conocer los aspectos de la comunicación que intervienen en él. Algunas teorías afirman que  Uno de ellos, desde nuestro punto de vista el más importante, el relacionado a la comunicación no verbal, mejor conocido como lenguaje corporal: Los expertos afirman que entre el 60 al 70% de la comunicación corresponde al cuerpo, dándole un pequeño porcentaje a la palabra hablada. Por lo que sentirse bien interiormente es condición indispensable para transmitir en los demás, una sensación de armonía y equilibrio, por ello todos los movimientos que hagamos transmiten una energía y una actitud específica, que muchas veces se genera inconscientemente, es tarea del coach, entonces, afinar esta competencia para trabajar conscientemente con la comunicación no verbal.
En ese sentido, para hacer rapport con el cuerpo, son varios los detalles que debemos cuidar cuando se hace coaching, por ejemplo: no se transmite la misma cercanía cuando una mesa divide a los participantes de la conversación, si uno está de pie y otro sentado, la presencia de una pared de por medio, si las posturas de ambos son totalmente distintas, son solo alguno ejemplos de situaciones desiguales que impiden establecer sintonía de confianza y tranquilidad. Por el contrario, se recomienda asumir posturas cómodas, sentarse sin ningún objeto de por medio, en una posición con ángulo corporal y así propiciar un espacio para ir sutilmente imitando los  movimientos del coachado. No obstante, es tan complejo trabajar con el rapport corporal que no siempre se utiliza la imitación como estrategia, en algunas oportunidades, como por ejemplo con alguien en un estado de ánimo asociado a la tristeza o a la depresión, se puede hacer algún movimiento distinto para igualarlo y lograr que se acompase contigo, esta herramienta en PNL se llama imitación cruzada. tu fisiología influye en tu estado de ánimo y en tus pensamientos, por lo que una persona deprimida puede terminar deprimiéndote, si no lo gestionamos efectivamente. Vemos entonces que la intención en este punto es brindar una sensación de seguridad y confianza respetando los espacios de cada quien a lo largo del camino de conversación.
En cuanto a la comunicación verbal, son las palabras y el tono de voz los que influyen para encuadrar el Rapport en la sesión de coaching, las palabras correctas promueven la comunicación sin juicios, distorsiones o malos entendidos. Esa famosa expresión “hablamos el mismo idioma” o “bailamos al mismo ritmo” la conseguimos transmitiendo las palabras con el tono, el ritmo, la respiración y la proyección de voz adecuada, las cuales, entre otras, son importantes para tener coherencia en el discurso y llevar al coachado al estado de ánimo donde sea más productiva la conversación, por ejemplo: si estamos con alguien con un tono de voz lento y desanimado, bien podemos igualarlo para llegar a su nivel y acompasarlos, pero luego progresivamente vamos acelerando el ritmo, sacándolo del estado “negativo” para que pueda echar mano de recursos propios que lo ayuden a lograr el objetivo por sí mismo y solvente la situación que lo llevo al desánimo.
 Los seres humanos procesan la comunicación con modalidades diferentes,   conocer si la otra persona prefiere el procesamiento visual, procesamiento auditivo o el procesamiento kinestésico es una capacidad muy relevante para conseguir esa sintonía de la que venimos hablando. Las personas visuales se comunican utilizando menudo en imágenes, con frases como “veo lo que quieres decir” o “mira que te explico” o “¿viste lo que te decía?”. Las personas auditivas naturalmente se centran más en sonidos y sus frases pueden ser “He oído lo que estás diciendo” o “¿qué tal suena si…?” o “Oye…”. Finalmente las kinestésicas  utilizan palabras relacionadas con sentimientos y expresiones del tipo “No se siente bien” o “Me sentí…”, Así que a una persona kinestésica debemos comunicarnos en términos de sentimientos y emociones atender a los sentimientos y emociones que hay detrás de sus palabras.
Una vez que tengamos dominio consciente de estas modalidades del lenguaje sensorial se hace más fácil entrar en confianza la modalidad preferente de la persona, puesto que se comunican en términos similares para hacer fluida la conversación. La práctica no es fácil, requiere de tiempo y concentración, sin embargo lo interesante es que podemos revisarlo con cualquiera y a cualquier hora del día, el familia y en el trabajo podemos imitar gestos, posturas o palabras, seguramente será interesante cuando nos demos cuenta de que hacen lo mismo que nosotros en algún momento, es bonito porque lo estamos haciendo conscientemente, quizás antes pasaba sin percibirlo. También podemos buscar similitudes con un grupo de amigos, y será fácil ver como frecuentemente actuamos del mismo modo, con posturas y palabras iguales. Por esto es que compartir con amigos o familia nos agrada tanto, seguramente dentro de las diferencias que tenemos como individuos, hacemos Rapport. La imitación es  natural. La práctica es aprender a hacerlo con todo el mundo, no sólo con aquellos con los que ya estamos en sintonía. Con el tiempo, nos damos cuenta de que esta habilidad se convertirá en algo automático.
Rafael Echeverría en su libro Ontología del lenguaje expresa: “cuando conversamos es importante que el estado de ánimo de la conversación sea el adecuado para lograr lo que se espera que esa conversación produzca”. Se refiere a que los estados de ánimo y lo que engloba un proceso de comunicación condicionan los resultados. Podemos tener un amplio conocimiento de cualquier materia, pero como ya lo comentábamos, debe existir coherencia corporal, emocional y lingüística. La ausencia de algún componente puede arriesgar la obtención de resultados positivos.  Parecieran muchas cosas para tenerlas en cuenta cuando conversamos, incluso podemos pensar que no es posible estar pendiente del contenido del lenguaje y de la corporalidad, la clave la encontramos en la práctica constante y consciente.
Varias conclusiones se pueden extraer cuando hablamos de herramientas del lenguaje como el Rapport.  Hacer énfasis en lo fundamental que  resulta para todas nuestras relaciones, podemos ahora reflexionar y recordar conversaciones que terminaron mal, negociaciones que no se pudieron cerrar, discusiones, carencias de comunicación en la casa o en el trabajo, ocurrió seguramente porque no hablamos en términos en que esa persona entendía el mundo. Así, pensemos que cuanto más tenemos en común con alguien, más fuerte es nuestra unión con esa persona, es mejor la interacción. Hagamos lo posible por crear ambientes de confianza, comprensión, respeto y seguridad, que den a la gente la libertad de expresar sus ideas y sus preocupaciones sabiendo que la otra persona la respeta y la entiende. La sintonía del Rapport  crea un espacio para que la otra persona se sienta escuchada. No significa que tengamos que estar de acuerdo con lo que la otra persona dice o hace. Simplemente  apreciamos el punto de vista de la otra persona y respetamos su modelo del mundo.

domingo, 22 de marzo de 2015

PREJUICIOS Y ESTEREOTIPOS, ENEMIGOS DEL COACH

Arriaga Gabriela
Martínez Raibel
Medrano Astrid
Mogollón Suhair
Valduz Yenifer

La comunicación en el hombre es uno de los actos más importantes de la vida, ya que de ella ha dependido su interacción ante el mundo. Durante las conversaciones, el hombre se vuelve generador de estímulos poderosos que pone de manifiesto el carácter que lo define. Estas  revelan sus estructuras mentales y la calidad de las mismas, lo que lleva a dilucidar, hasta dónde pueden llegar sus posibilidades.

Para que una conversación fluya, debe haber intercambios de ideas que definan las distintas posturas de cada quien. De ella depende que muchas cosas tomen buen rumbo y sean de interés para muchos. Pero, ¿qué determina que una conversación sea efectiva o no? Una de las cosas que determina una buena conversación es, una buena escucha. Según una publicación del Centro de Recursos Educativos BAMA, (s/f), escuchar es:

Desobturar los canales sensoriales para reaccionar a los mensajes en forma inmediata a su emisión…prestando atención al tono de su voz y al tono emocional, aun cuando no son audibles (p. 2).

El escuchar efectivamente, no es solo atender las frases dichas por la otra persona. Escuchar profundamente, implica prestar atención a lo que se oye, percibiendo los sonidos gesticulados por la otra persona y entenderlo. Por supuesto, comprendiendo que como receptor debe renunciar a cualquier pensamiento que perturbe la información del mensaje escuchado. Saber escuchar es la mejor forma de entender el punto de vista de cualquier persona que está exponiendo su forma de pensar, de sentir y actuar.

Esta es una de las habilidades más poderosa que debe desarrollar el coach, ya que por ella construirá una situación de cambio para el coachado. Éste debe manejar un lenguaje entendible con él y, poner de manifiesto todo su potencial comunicacional para que el mensaje logre el objetivo planteado.

Ahora bien, es posible que el coach, siendo  otro hombre común, logre captar el mensaje recibido haciendo a un lado los prejuicios y estereotipos? Según el Gran Diccionario Enciclopédico Océano (2006), los prejuicios son “juicios u opiniones, generalmente negativas, que se forman sin motivo y sin el conocimiento necesario sobre algo” (p.1307). Note que éstos son concepciones “negativas” bajo la base de escasa información sobre la otra persona. Del mismo modo, y tomando como referencia el mismo Diccionario, estereotipos es definido como “cliché, opinión o concepción muy simplificada de algo, alguien o grupo de personas.” (p. 645). Ambas definiciones apuntan a fundamentos discriminatorios hacia algo o alguien. Un coach prejuicioso y generalizador, evidentemente bloqueará la comunicación entre él y su coachado, y en lugar de mostrarle cambios posibles para que éste identifique hábitos y creencias limitadoras o potenciadoras para su toma de decisiones, solo manejaría sus propias creencias y opiniones guiado por emociones negativas, impidiéndole reflexionar de forma neutra sobre la persona. Para él sería más fácil analizar información y tomar las decisiones agrupando los estímulos externos sin pensar demasiado.

Por ello, si el coach se concibe a sí mismo como cualquier hombre común, muy difícilmente podrá enfocarse en escuchar  eficientemente a su coachado. Un coach que no hace a un lado sus creencias, podría sentirse amenazado u ofendido por las palabras que escucha de su coachado y tratará de llevarlo a tomar decisiones bajo su parecer.  Si por el contrario, éste entiende su rol como profesional, entonces su enfoque y su escucha será superior al de cualquier otra persona. Pero, ¿cómo lo puede lograr?, ¿cuál sería la postura de un coach profesional que si sabe escuchar?

En primer lugar, el coach debe entender que la realidad vivida por la otra persona es muy distinta a su realidad, lo que lo hace ajeno a su mundo. Su cultura, creencia y educación siempre será distinta a la de los demás y todas tienen elementos que poseen razones lógicas para ellos. Esta diferencia, va a llevarle a entender que debe tener una posición neutra ante la opinión de la otra persona, no respecto a quién tiene o no la razón o lo que siente ante la presentación de su discurso, sino mas bien, escuchando como si todo fuese un hecho simple y nada más. El ver las cosas desde esta perspectiva, le llevará a renunciar a sus propios sentimientos y creencias. De este modo, el coach mostrará su madurez profesional.

Por ello, el coach no debe involucrarse emocionalmente ni reaccionar bajo sus propios criterios. Lo mejor es que escuche y se mantenga callado hasta que tenga las palabras precisas que faciliten el aprendizaje en su coachado. Este pasa a ser el segundo paso. Para ello debe estar bien concentrado y desconectado de la realidad en donde están inmersos. Todo ruido alrededor, personas u otro acontecimiento que pudiera estar presentándose alrededor del coach y el coachado, debe ser ignorado. No con esto se espera que el coach actúe como un robot ante todo lo que acontece a su alrededor cuando está en una sesión, pero sí que aprenda a lidiar con ello y a darle menos importancia que lo que está escuchando, e incluso, percibiendo de su coachado, los cambios de actitud (gestos, emociones, pensamientos, etc.) que también deben ser considerados como parte de la comunicación manifiesta por él, ya que pueden arrojar más información que las propias palabras dichas.

Y como tercer paso, debe controlar sus emociones. Un coach profesional que sabe escuchar y que no opera bajo prejuicios y estereotipos, sabe definitivamente controlar sus emociones, siendo inteligente emocionalmente, capaz de manejar bien su relación con su coachado. Gozar de esta madurez emocional, implica ser racional, es decir, pensar y actuar bajo la razón y no bajo su experiencia, siendo honrado, honesto, humilde y teniendo identidad de sí mismo como un profesional.  

Los pre-juicios y los estereotipos son definitivamente enemigos del coach y su trabajo. De qué valdría la labor de éste, si pretendiera canalizar todo a su manera. Lo maravilloso de su trabajo, es ayudar a otros a descubrir su grandeza, trabajar en su ser, ayudándole a desarrollar sus potencialidades y liberar todo su potencial. Mientras esto lo aplique el coach profesional, la demanda de su ayuda será cada vez mayor en el mundo. 

sábado, 21 de marzo de 2015

RAPPORT, LA SINTONIA ENTRE DOS: EL PRIMER GRAN PASO

Sorelys Pacheco
Claudia Tortolero
Sara Soares
Tony Vogado
Patricia Uzcátegui

En Coaching y acompañamiento, según Fajardo (2011), “Rapport consiste en generar un escenario donde la persona se sienta cómoda y confiada estableciendo una sintonía entre ella y el coach”. Esto es de suma importancia tanto para el coach como el coachado, debido a que debe sentirse en un ambiente acogedor y cálido que le permita sentirse cómodo; para que así pueda expresar sus inquietudes y dudas ante cualquier situación de quiebre en el que se encuentra en ese momento.

El Rapport es una de las herramientas más interesantes que se pueden aplicar en el coaching. Visto desde otro modo, ésta es la clave para que una sesión de coaching se dé y fluya de manera natural.

En otro sentido, la confianza es parte primordial para que haya esa sintonía entre ambos, para que se abra esa puerta y se conecten de modo que se pueda trabajar juntos en pro de lograr un giro que lleve al coachado a lograr las metas que se proponga.
El hecho de que haya Rapport entre coach y coachado creará un ambiente pleno de confianza, y a su vez, el coachado se sentirá acompañado durante su evolución. El Rapport es tan importante que sin él, el proceso de acompañamiento no se podría dar de manera efectiva, esa conexión entre ambos es el principal motor que va a enrumbar al éxito una sesión de coaching.

Esta sintonía entre ambos, se logra cuando el coach percibe el lenguaje corporal del coachado, su respiración, movimientos, posición, entre otras, y observando esto, trata de mimetizar su comportamiento como el del coachado, es decir, que los dos sean un espejo el uno del otro, cuando el coach se sintoniza de esta manera puede hasta predecir los movimientos que el otro va a realizar pero sin imitarlo, esto de manera inconsciente va a influir en la confianza que se tienen los dos. En la comunicación, el lenguaje verbal solo tiene el 7% de impacto, mientras que el lenguaje corporal el 55% y el tono de voz el 38%. No es tanto lo que se diga, sino el cómo.

¿Cuántas son las posibilidades de dar confianza a una persona por la que no se siente ningún tipo de simpatía o “feeling”? El llegar a contar  miedos, dudas, cosas que causan vergüenza, temas que a conocidos o amistades no se contaría, que no inspire confianza alguna, o que no ofrece ninguna comprensión de lo planteado. Por ello es importante concentrarnos y mostrarnos interesados en lo que la otra persona quiere comunicar y que se comunique justo lo que se quiere sin que suene a juicio, crítica o mala intención. Es como meternos en los zapatos del otro para entenderlo. Con esta herramienta o técnica no hay manipulación, ya que respeta al otro. Ambas personas son libres de decidir si aceptan o no los puntos de vista del otro, pero lo más importante es que cada uno escuche y entienda al otro.

Para sintonizar contenido es preciso prestar atención  a los términos y palabras preferidas que utiliza nuestro coachado. Continuamente las personas reciben estímulos del exterior a través de tres canales que son: la vista, el oído, y el canal cinestésico, que incluye todo lo que tiene que ver con el movimiento, las emociones y los sentidos del gusto y del olfato. Las personas  utilizamos de manera preferente uno de estos tres canales y nos clasificamos, por lo tanto, en visuales, auditivas y cinestésicas.

Si el cochado con quien nos comunicamos es más bien “visual”, piensa mucho en “imágenes”, utilizará términos o palabras que tienen que ver con lo que percibe con la vista, hablará de formas, de colores, de tamaños se fijan mucho en los detalles visuales, recuerdan muy especialmente aquello que ven y hablan con predicados vinculados a este sentido. ¿Viste? No todo es blanco o negro: también existen los grises, la vida color de rosa. De manera que para sintonizar, habrá que utilizar esa forma de hablar en base (mayormente) al sentido visual: imagina, dibuja, hazte una imagen de esto.

Si es más bien “auditivo”, utilizará con frecuencia palabras que tienen que ver con lo que escucha. Experimentan el mundo a través del oído, se fijan mucho en los detalles auditivos, recuerdan lo que dice la gente y su lenguaje está muy influido por expresiones vinculadas a la audición: ¡oí, escuché, me dije a mí mismo! Para sintonizar habrá que utilizar palabras que tengan relación con lo que se escucha: murmullo, ruido, escuchar, volumen.

Del mismo modo, si la persona es más bien “kinestésica”, utilizará frecuentemente términos que tienen que ver con las emociones y sentimientos, con el movimiento, con lo que toca o huele. Por lo tanto para sintonizar con esta persona, habrá que utilizar términos o palabras que tienen que ver con dicho canal: estar en contacto, sentir, disfrutar, etc.

El Rapport, no intenta adivinar lo que otros piensan, es acoplar a dos personas. Para que exista la sintonización entre dos individuos, en una sesión de coaching, se debe tener la capacidad de captar lo que el otro expresa, aun cuando no está hablando, para lograr este punto, se debe conectar con las emociones, y de esta manera se permitirá que el coachado deposite su confianza en el coach.

Si no hay sintonía en el proceso mismo del acompañamiento, no habrá una comunicación efectiva y sin una comunicación efectiva, ninguna sesión de coaching tendrá éxito, ya que no existe coherencia entre emociones, sentimientos, lenguaje corporal y lo que se quiere expresar, por lo tanto, la comunicación de esos aspectos no se podrá transmitir correctamente entre coach y coachado.

El rapport es una técnica que permite crear un vínculo poderoso con el inconsciente de las otras personas para luego guiarlas y cambiarles de estado emocional, seducir, cautivar y en general, para lograr una comunicación efectiva. De esta manera, para que se lleve naturalmente este proceso, se deben tomar en cuenta ciertas técnicas importantes y mantenerlas en práctica, ya que le permitirá avanzar de manera rápida y efectiva con su coachado.

Antes de iniciar cualquier sesión de acompañamiento, usted necesita conectarse de manera efectiva consigo mismo, dejar a su interlocutor interno a un lado y enfocarse en escuchar profundamente a su coachado. Discernir sus palabras y permitirle la confianza necesaria a través de la herramienta del rapport; activar todos los sentidos y permitir que su cliente sienta que tiene de usted la máxima atención posible.

El rapport es una de las habilidades que como coach se debe aprender, ya que abre puertas inimaginables cuando se conecta completamente con su cliente; esto  le permitirá a usted escuchar profundamente, mantener una sintonía entre lo que se escucha, lo que se observa en su corporalidad, lo que se percibe en sus ojos, entre otras cosas asociadas al proceso en sí. Desde luego, para su coachado, le será más efectiva la comunicación y sentirá la confianza suficiente que permitirá darle información importante para ayudarle en su proceso de acompañamiento; también accederá a que ese canal de comunicación entre el emisor y el receptor sea agradable.

Para finalizar se puede decir que, al provocar la sintonización con su coachado, se tendrá la oportunidad de conectar con los sentimientos y emociones que le ayuden a descubrir un sin número de opciones que le ayuden a su coachado a levantarse de ese quiebre en el que se encuentra. Finalmente, el rapport permitirá que su coachado le permita creer en lo que usted recomienda, por lo tanto, se podrá obtener un compromiso que permita alcanzar los objetivos propuestos. 

LAS PREGUNTAS PODEROSAS EN COACHING

Norelis Bolívar 
Yasmin Castillo 
Yancelys Castillo 
Juan Coronado
Jaime Álvarez 

Actualmente, pareciera que el coaching se ha vuelto una actividad muy popular. Más que una  herramienta para la transformación, crecimiento y desarrollo personal  y profesional, pareciera una moda. En la actualidad todos quieren ser coach, aunque algunas veces ni siquiera sepan realmente lo que es coaching.

De acuerdo con Anzorena (2006), el coaching es un proceso sistemático que facilita el aprendizaje y promueve cambios cognitivos, emocionales y conductuales que expanden la capacidad de acción en función del logro de las metas propuestas. En este sentido, el mencionado autor señala que se trata de una disciplina emergente que trabaja en la facilitación de los procesos de desarrollo de las personas: en la evolución profesional, en los tránsitos de la carrera laboral, en el logro de objetivos, en la disolución de obstáculos para el crecimiento personal y en la búsqueda del mejoramiento de los niveles de rendimiento entre otros.

Como proceso, es menester que en coaching se utilicen técnicas y herramientas pertinentes para obtener información de los “coachados”. En concordancia, una de las técnicas fundamentales en el proceso de coaching es la comunicación. Pero no cualquier estilo de comunicación, sino un modelo comunicacional donde toda la atención se centre en el coachado. Para lograr tal objetivo, el coach debe prestar mucha atención a lo que el coachado trata de comunicarle, de allí que se recomienda utilizar la escucha profunda.
Escuchar demanda de los interlocutores una concentración profunda, sin embargo, generalmente cuando tratamos de concentrarnos  en escuchar, nuestra mente divaga en pensamientos ajenos a la conversación. A veces nos perdemos en nuestros propios pensamientos esperando una respuesta planificada por nosotros y esto no se debe hacer en coaching. Por el contrario, lo que se pretende es que el coachado sea libre de expresarse sin ser influenciando por una respuesta del coach.

Por ello, se recomienda utilizar la escucha profunda la cual requiere la utilización de los sentidos de la audición y de la vista. Escuchar de manera profunda significa sumergirse en la conversación de manera total, sin distracción. Es despojarse de prejuicios y pensamientos que puedan convertirse en una barrera en la comunicación, porque de lo contrario, el mensaje podría no ser entendido como lo quiere el emisor. “Escuchar con la vista” es de suma importancia, porque de esta manera podemos captar expresiones que pueden ayudarnos a comprender mejor como se siente el coachado, ante la situación de quiebre que presenta en ese momento.

El proceso de coaching no es tan simple, se deben considerar herramientas y habilidades en el coach que permita el transitar al coachado desde la situación actual planteada hasta la situación deseada, en este particular se debe establecer durante la comunicación una conexión inicial (rapport),una escuha profunda, la cual permite evaluar la situación problemática, mediante preguntas poderosas indagar sobre la situación, logrando así que el coachado plantee sus propias soluciones llevándolo a crear conciencia sobre las solución más factible. 

En este orden de ideas, también es pertinente referirnos a las Preguntas Poderosas, puesto que de ellas va a depender el nivel de la conversación cara a cara con el cliente. Con las Preguntas Poderosas se pretende que el coachado aporte información importante, reveladora y que al éste darse cuenta de las posibles soluciones, asuma el compromiso de elaborar un plan de acción y trazarse metas para dar respuesta a las múltiples interrogantes que emergieron durante el proceso de coaching y mejorar su situación actual. Es generar acción.

A medida que se establece el proceso sistémico en una sección de coaching, se presentan creencias limitadoras que se establecen como raíces que no permiten ver o detectar los desafíos importantes, para esto se requiere evaluar en el coachado su perspectiva de la problemática, para así conseguir soluciones sostenibles que permitan el poder transitar hasta llegar a la situación deseada.  

En este contexto es que una pregunta poderosa, en el momento correcto le permite al coach excavar lo suficientemente profundo para identificar las alternativas más factibles, así una pregunta poderosa genera curiosidad en el coachado, estimula la conversación reflexiva, saca a la superficie supuestos subyacentes, invita a la creatividad y a la buena energía, también permite que el coach pueda generar a partir de ella otras preguntas de sondeo o preguntas cerradas para asi concretar las acciones futuras.  

En consecuencia, escuchar y preguntar es un arte porque requiere de la aplicación de ciertas habilidades, técnicas y destrezas por parte del coach para que el proceso de coaching cumpla con el objetivo inmediato del encuentro solicitado por el coachado. En este punto es pertinente recordar el decir popular que expresa: “el mejor conversador es quien sabe escuchar con atención sin interrumpir”.

El desarrollar esta habilidad de escucha atenta y con concentración, requiere de mucha practica de parte del coach, ya que todos tenemos un interlocutor interno que debe  silenciarse; para no perturbar el proceso de conversación que se esta desarrollando y garantizar que sea el coachado quien transparentemente se exprese.

Otro aspecto no menos importante y que es elemental considerar dentro del proceso del desarrollo de las preguntas por parte del coach  y que vale  mencionar,  es la capacidad de crear un ambiente de empatía que sintonice con el sujeto coachado. De acuerdo a ese preámbulo que cataliza y calibra, se logra disminuir la tensión del momento; propiciando la entrada progresiva de las preguntas. ¿Para qué preguntar?, para obtener información explícita del aporte verbal y del metalenguaje que se hace evidente en los intercambios comunicativos. Una pregunta, es el portón de entrada bidireccional que pone en contacto al sujeto consigo mismo, con su semántica verbal, con la manera en que percibe su historia y se la cuenta a otros y a sí mismo. Las interrogantes incluso, facilitan una autoescucha consciente que aporta respuestas (en muchos casos) y refleja las experiencias vitales que se encuentra viviendo el coachado y desea resolver. Las preguntas nacen de un objetivo, de una cualidad-necesidad de aclarar y comprender progresivamente, apuntando en la estructura de sus respuestas a los modelos y creencias que fomentan la situación problemática. El potencial de una sesión yace en el manejo del lenguaje para formular las preguntas precisas, que siendo imparciales emocionalmente, sean las indicadas para acceder al mundo interior.

En este sentido, la Programación Neurolingüística o PNL, juega un papel transformador y poderoso en el proceso de coaching y en especial cuando surgen las preguntas. Cuando se pregunta, se generan en la mente de quien la recibe movimientos de esas estructuras mentales, que ya están condicionadas por esa visión de mundo que  fundamenta la experiencia de vida de coachado. Es por ello, que las respuestas que se obtienen pueden estar cargadas de distorsiones propias de esas creencias que son parte de su vida.
Es allí, donde el coach debe realizar a quien apoya una serie de preguntas tendentes a recabar información que asi lo permitan, es decir, preguntas  poderosas.
Estas preguntas poderosas, tienen como objetivo que el coachee descubra por sí mismo el mayor número de alternativas para la situación que está viviendo y así poder resolverla o mejorarla. También ayudan al coach a profundizar en el proceso de pensamiento de su coachado y así poder conocerlo mejor, detectando procesos mentales, creencias, asuntos a tratar en próximas sesiones.

Desde esta perspectiva, el coach debe ser consciente de que la pregunta tiene como objetivo que su coachado encuentre  esa oportunidad de cambio, que le haga proseguir en su camino, y conseguir esa puerta que ilumine nuevas posibles rutas  para continuar su proceso de coaching. Y es aquí donde el coach, debe realizar preguntas precisas y claras,  para estar seguro si el coachee comprendió claramente la situación. La pregunta puede tener múltiples objetivos, desde aportar posibles nuevos enfoques a una situación (momento mágico), aclarar ese camino que se va ha seguir para lograr mejorar y transformar esa situación que lo afecta, y lo mas importante,  cerciorarse que lo que se busca es un deseo propio del coachado y no una demanda externa, garantizándose la autonomía del coachado de seguir avanzando en su proceso de autoayuda.

Sin embargo, se puede decir, que el proceso de la formulación de preguntas en cada una de las etapas en del proceso de coaching, delimita el éxito del acompañamiento, ya que es a partir de allí donde se desarrolla verdaderamente la labor de coach. Una pregunta poderosa, sin duda, cuestiona la realidad que se percibe y nos hace ser conscientes de cosas que, aunque ya estaban ahí, no éramos capaces de ver. Esto puede dar cabida a una repuesta que sorprenda tanto al coach como al coachado, esa es la verdadera dinámica que busca del proceso de coaching, es indicio de transformación y cambio.
Finalmente, si en el proceso de coaching las preguntas no  son cónsona con las herramientas como el rapport y la escucha profunda, difícilmente el coach  pueda desarrollar ese gran poder, que marca la diferencia entre los que logran verdaderamente ayudar al que lo necesita y los que no.

Referencias:
Anzorena, O. (2006).  Coaching y aprendizaje transformacional. [Documento en Línea] Disponible en: TRACE COMMUNICATION 2011.[Texto en Línea].  Disponible en http://www.pnlnet.com/chasq/a/17842    [consulta: 2014, noviembre, 17]. 

viernes, 20 de marzo de 2015

OFERTA ACADÉMICA 2015 DE CAPACITACIÓN CON METODOLOGÍA DE EDUCACIÓN EXPERIENCIAL


TALLER
DESCRIPCIÓN
HORAS
INVERSIÓN



“7 Eslabones Básicos para Consolidar tu Liderazgo”

Taller para el NIVEL BÁSICO del Programa LIDERAZGO




Al finalizar el taller los participantes habrán experimentado el proceso de comprender los rasgos fundamentales  que individualmente  implica el ejercicio del Liderazgo centrado en el interés por las personas y las relaciones.






08
Prácticas









20 Participantes

800 BsF. por Participante.





“7 Eslabones Básicos para Consolidar tu Liderazgo”
¡Estimulando las competencias individuales…!

Taller para el NIVEL I LIDERAZGO 

Contenido:

  • Eslabón 1: La Autoaceptación.
  • Eslabón 2: La Tolerancia.
  • Eslabón 3: El Apoyo Extendido.
  • Eslabón 4: La Imagen Positiva.
  • Eslabón 5: Ofrecer Reconocimiento.
  • Eslabón 6: La Humildad.
  • Eslabón 7: La Libertad.
Fecha: 18 de Abril 2015
Horas: 08 prácticas
Espacio Físico: Aula 68. UPEL – Maracay
Inversión: BsF. 800,00 por participante
Cupo máximo: 20 participantes
Facilitador: Dr. Francisco Valdivieso Arcay
Trainer en Educación Experiencial
Requisitos: Ropa Cómoda, Calzado Deportivo y Disposición para vivir la experiencia….

Porque lo Académico no tiene que ser aburrido…

TODO UN ÉXITO EL TALLER “7 LLAVES PARA DESCUBRIR TU AUTOESTIMA”...

Como inicio de la Programación de EDUEXP para el año 2015, se realizó el Taller "7 LLAVES PARA DESCUBRIR TU AUTOESTIMA”, con la la intervención de doce entusiastas participantes, que con total calor humano se entregaron al aprendizaje y disfrute de las diferentes actividades diseñadas para llevar a efecto esta importante estructura académica, que pone una vez más de manifiesto la poderosa herramienta en la que se ha convertido la metodología experiencial  para la adquisición y manejo de contenidos para el desarrollo del Talento Humano. 
Algunas imágenes de las dinámicas desarrolladas...

Atentos a las Bases Conceptuales de la AUTOESTIMA...


Buscando la Palabra a Ciegas.

Dibujando y escribiendo con el Marcador Colectivo.


Un trío de temer...

La pareja de Stand Up Comedy...

Juntas en una Isla


El Grupo de Entusiastas Talleristas

¡¡¡Felicitaciones a todos los Talleristas por su extraordinaria participación!!!

Las Creencias ¿Una Caja de Pandora?

Ansart Norma
Blanco Carmen
Castro Miguel
Micotti Andrea
Urbano Doris

La especie humana ha evolucionado mucho a lo largo de los tiempos y en especial en este siglo XXI donde la sociedad del conocimiento es vertiginosa, devora y atropella, lo que hace que hombres y mujeres cada vez, se siente con más capacidad de entender su comportamiento. Sin embargo, se descubre cuando se asiste a eventos como una clase para formar coaches que a medida que un individuo se hace mayor se va rodeando de creencias, muchas veces limitadoras, que impiden desarrollar todo su potencial.

Desde que las personas nacen empiezan a adquirir una serie de conocimientos  diversos, ya sea por experiencias vividas consientes e inconscientes, con el paso del tiempo y la formación de su aparato psicofísico, estos conocimientos adquiridos quedan  instaurados en el individuo  y comienzan a generar una serie de pensamientos y actitudes que van a determinar la manera de actuar y de afrontar las situaciones según estas se le presenten. Se puede decir que con esto comienzan a formarse una serie de creencias las cuales van  a llegar a convertirse en el sistema de creencias de esa persona y así reflejar, la cosmovisión de este acerca del mundo que lo rodea.

Este fenómeno que comienza a experimentar el sujeto, puede verse desde dos ópticas la positiva y la negativa. En relación a esto si una persona se ha formado un sistema de creencias donde predomina los aspectos negativos irracionales y los pensamientos distorsionados generalmente esto va a producir sufrimiento emocional, conductas no adaptativas y podría llegar hasta la paralización de una persona ante un evento que experimente y no tenga la capacidad de afrontarlo, ya que estas creencias negativas tiene la característica de ignorar lo positivo, exagerar lo negativo y generalizar todas las escenarios que se exhiban.

Las creencias limitantes son, una percepción de la realidad que impide crecer, desarrollarse como personas o alcanzar todas esas cosas que hacen ilusión. Es algo que realmente no es cierto, pero es como si lo fuera para la mente y se da por bueno. Puede ser algo con lo que se haya convivido desde pequeños o que se haya incorporado en la vida a través de alguna experiencia u opinión.

Cuando a diario las personas se sumergen en un impetuoso mar de pensamientos negativos, es fácil perder la perspectiva y tener la sensación de estar  atrapados sin salida, pareciera que el fin del mundo está a la vuelta de la esquina e invade la frustración y la peligrosísima resignación. Al estar tan acostumbrados a este tipo de pensamientos no se cuestionan, se dan como válidos, nada más se presentan en la mente. Si se observara el presente con la misma óptica del pasado, no se podría esperar que el futuro sea algo diferente. Vivir lamentándose por el pasado no tiene sentido, pensar en aquello que se hizo y no se debió, o en algo malo que sucedió, solo afecta el presente.
    
Por eso, diversos autores han determinado que la fuente de las creencias es variada, de tipo externas cuando provienen  de una explicación cultural, e internas cuando surgen del propio pensamiento, experiencia y convicciones.
Se pueden definir diferentes vías de formación de creencias:
  • Adquisición de la infancia, adquirida a través de los padres, religión o sociedad.
  • Adoptadas a través de un líder carismático
  • A través de medios de comunicación
  • A través de trauma físico.

Ahora bien, cuando las creencias admiten discusión y contraste, se dan distintos tipos de marcos de desarrollo, principalmente parcelado en dos: las creencias cerradas que sólo admiten discusión y contraste por cierta clase de personas, escogidas por su autoridad y afinidad a lo ideal, como las religiosas, esotéricas, sociales, políticas y las provenientes de mitosleyendassupersticiones.

Por su parte, las creencias abiertas, que admiten discusión y contraste por cualquiera que se adhiera a un modelo de análisis lógico, y razones con base en él, así se tienen las creencias científicas, pseudocientíficas, cientificistas, históricas y las conspirativas secretas.

Se llega entonces, a generar un cúmulo de creencias,  que puede ser definida como opiniones y puntos de vista personales que se tienen sobre cada una de las facetas de la vida, y que conforman la manera de entender el mundo, conceden la formación de los valores, influyen en el pensar, sentir y actuar; en la manera en que se forman las ideas; coadyuvan en crear los sentimientos para reflejar distintos estados de ánimo; y finalmente, en cómo se ejecutan las acciones más coherentes de entre las muchas alternativas por las que se puede optar. Eso reflejará y cambiará las creencias de cómo es el mundo, a buen seguro para mejor, pero siempre considerando la propia perspectiva.

Como grupo de trabajo al realizar las reflexiones para plasmar este ensayo, llamó poderosamente la atención una frase de Víctor Barreda propuesta en el 2012, “las ideas las tienes pero tus creencias te tienen a ti”.  Parece incongruente que  sean las creencias las que tienen al ser humano, siendo este quien  tiene las ideas. Así es, pareciera que  un concepto creado de alguna vivencia, experiencia o aprendizaje ya sea cultural, de valores  o de cualquier otro tipo, como se expresó en líneas anteriores, resulta el marco y al mismo tiempo el límite del campo de acción del hombre. Tener un grupo de creencias arraigadas es como tener una “Caja de Pandora” que limita o alienta a  realizar una vida  restringida o de compromisos. Ya que las mismas han sido adquiridas a lo largo y ancho de la existencia y así como se pueden identificar creencias que limitan se pueden identificar las que motivan a hacer las cosas. La intención es que pueda cada persona  contestarse sinceramente la pregunta ¿Lo que creo, me impulsa o me limita a hacer eso que quiero?

Si el individuo cree que no puede, el cerebro ya se predispone para eso. En el fondo también hay una gran parte de miedo por lo que puede pasar, aunque ya ha visualizado el futuro, naturalmente desde la parte catastrófica y pensando en todo lo que va a ir mal en vez de todo lo que puede ir bien.

Por tanto es tarea del coach, que el individuo al que acompaña, se dé cuenta de ese pensamientos distorsionado que lo afecta, de qué manera lo afecta, y hacer que este vea que existe otro panorama más positivo,  el cual lo va a llevar descubrir  que no siempre las situaciones se muestran de la misma manera y que puede tener experiencias positivas si este se lo propone y concreta las acciones que debe realizar con la mejor actitud posible, que  lo llevará a obtener los mejores resultados y con esto aliviar todo el sufrimiento y tensión que las situaciones negativas le causan al sujeto.           

Ahora bien, si la persona se ha formado un sistema de creencias positivo, es mucho más fácil el trabajo con ella, debido a que este ya tiene la capacidad de afrontar eventos negativos o perturbadores que experimente, entrando en juego factores como  la resiliencia que es la capacidad de la persona de sobreponerse a situaciones difíciles y transformarla en situaciones positivas, la inteligencia emocional que ayuda a que la persona reconozca sus sentimientos y los de los demás y mejorar las relaciones internas  y externas, entre otros que son de gran importancia para el desarrollo adecuado del ser en todos los campos de su vida diaria ya sea individual, de pareja, familiar, laboral, en su comunidad y en su contexto social general.  

Por tanto, aprender a vivir en el presente es indudablemente uno de los más preciados logros de los que puede disfrutar una persona. Se tienen dos opciones; quedarse en un círculo vicioso, sintiéndose culpable y hundido, o transformar ese pensamiento negativo en uno positivo. Si cambias tus creencias y tu actitud verás que cambiará todo a tu alrededor, llegó el momento de empezar a buscar soluciones y de seguir adelante. Como dice el escritor Jackson Brown: “Tu mente sólo puede mantener un pensamiento a la vez, haz que sea uno positivo y constructivo”.
REFERENCIAS CONSULTADAS

Barreda, V. (2012).  Las Creencias y el Coaching. . Documento en línea, disponible en:       http://www.tisoc.com.  [Consultado 20-11-2014]

Roche, E. (2012). Manual de coaching para emprendedores. Creencias limitadoras. España: End 2 End coaching.

Rodríguez, E. (2013). Las creencias limitantes y como pueden determinar tu futuro. Documento en línea, disponible en: http://www.coaching-tecnologico.com. [Consultado 20-11-2014]

Sin autor. Creencias populares Consulta en línea, disponible en: http://www.ecured.cu/index.php/Creencias_populares . [Consultado  18-11-2014]