sábado, 9 de marzo de 2013
martes, 5 de abril de 2011
¿QUÉ ES EDUEXP Y QUÉ SE PROPONE?
REFLEXIÓN - GENERALIZACIÓN Y APLICACIÓN A OTRAS SITUACIONES
- Robustece y estimula el trabajar como un equipo: Toda la esencia del entrenamiento experiencial es el trabajo en equipo. A los grupos se les presentan problemas que se resuelven con actividades donde la orientación hacia la cooperación, más productiva que la competitividad. Las personas que pasan por esta experiencia no vuelven a ser iguales, comienzan a ser más amigos y compañeros, lo cual facilita el trabajo en equipo, ya sea en la organización, en la familia o en la sociedad.
- Cristaliza el liderazgo: En la experiencia personal de los participantes se aprende cómo alcanzar y sostener el liderazgo en interacciones cara a cara. Durante las actividades los participantes identifican los métodos más efectivos para ganar aceptación como líder y comportarse como tal.
- Genera altos niveles de creatividad: La educación experiencial desarrolla formas diferentes de pensamiento para superar obstáculos o problemas. Permite, además, develar las diferentes formas de actuar de las personas, influenciadas por su educación, cultura y cargo dentro del trabajo, la familia o la sociedad.
- Refuerza la comunicación: El éxito en las organizaciones está ligado a una comunicación abierta y efectiva. Los participantes en la educación experiencial se comunican para liderar y trabajar efectivamente con el grupo, entender las instrucciones y encontrar información clave.
- Pensamiento Efectivo: Para salir con éxito de las pruebas, los participantes deben ser rápidos de pensamiento y tener iniciativa. Los retos que promueve la Educación Experiencial, requieren planeación, teniendo en consideración cada detalle, sin descuidar la meta y diseñar los planes de contingencia. Esta dinámica resumida en el párrafo anterior, es lo que generalmente se aspira que el trabajador resuelva en la vida diaria y es lo que se entrena dentro de los Talleres que se proponen.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Coaching y Educacion Experiencial
El Coaching y la Educación Experiencial son herramientas de aplicación en diversas esferas de la vida humana, que hasta ahora parecen estar naturalmente en un mismo contexto, pero que definitivamente su articulación no se ha desarrollado de forma específica. Es decir, se han utilizado como
instrumentos educativos que complementan uno la acción del otro, pero que a mi
juicio, no se ha concretado una fusión íntima que opere en la dirección que les
permita convertirse en una esencialidad que puede ser intensamente más exitosa.
No sólo porque sus componentes individuales ya son motivo de triunfo en su
dimensión individual, sino que existen certeros núcleos de su accionar que
articulan temática y actitudinalmente, que hacen a las dos disciplinas viables
de conectarse más allá de una visión complementaria.
Para transitar esta apreciación de simbiosis emitida como
premisa básica de este artículo, habría que comenzar por expresar que su
acercamiento más vital se encuentra en sus métodos de intervención; que en el
caso de ambas disciplinas en lo técnico, refiere a un contexto de participación
“voluntaria”. Este aspecto describe un contexto de mucha importancia en el campo
del aporte ulterior que se quiera dar tanto al Coaching como instrumento de acompañamiento individual, de
procesos, organizacional, de equipos, es decir de la innumerable variedad de
modalidades de uso que éste posee y ejerce; como a la Educación Experiencial,
que en el plano de la participación transita por los caminos del principio que
las personas aprenden mejor cuando entran en contacto directo e “intencional”
con sus propias experiencias y vivencias, es un aprendizaje “haciendo” que
reflexiona sobre el mismo “hacer”. Aquí puede verse esa primera superposición
disciplinar que se expresa en esa voluntariedad e intencionalidad con la cual se
abordan sus procesos de intervención.